Revista Adolescência e Saúde

Revista Oficial do Núcleo de Estudos da Saúde do Adolescente / UERJ

NESA Publicação oficial
ISSN: 2177-5281 (Online)

Vol. 13 nº 4 - Oct/Dic - 2016

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Páginas 15 a 24


Perfil antropométrico y hábitos alimenticios de escolares de diferentes redes de enseñanza

Anthropometric profile and eating habits of schoolchildren of different education networks

Perfil antropométrico e hábitos alimentares de escolares de diferentes redes de ensino

Autores: Priscilla Rayanne e Silva Noll1; Matias Noll2; João Luiz Ribeiro Neto3; Pammela Munique Vilela4

1. Maestranda en Salud Colectiva en la Universidad Federal de Goiás (UFG). Nutricionista de la Gerencia de Asistencia Estudiantil, del Instituto Federal Goiano (IF GOIANO-CERES). Ceres, GO, Brasil
2. Doctorando en Ciencias de la Salud por la Universidad Federal de Goiás (UFG). Máster en Ciencias del Movimiento Humano por el Programa de Post-Graduación en Ciencias del Movimiento Humano de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS). Porto Alegre, RS, Brasil. Profesor de Educación Física del Instituto Federal Goiano (IF GOIANO-CERES). Ceres, GO, Brasil
3. Académico del Curso de Licenciatura en Ciencias Biológicas del Instituto Federal Goiano (IF GOIANO-CERES). Ceres, GO, Brasil
4. Graduada en Enfermería por el Centro Universitario de Anápolis (UniEVANGELICA). Profesora de la Universidad Estadual de Goiás (UEG). Ceres, GO, Brasil

Priscilla Rayanne e Silva Noll
Rodovia 154, km 3
Ceres, Goiás, Brasil. CEP: 76300-000
priscilla-rayanne@hotmail.com

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Como citar este artículo

Palabra Clave: Comportamientos alimenticios, hábitos alimenticios, salud del adolescente.
Keywords: Feeding behavior, food habits, adolescent health.
Descritores: Comportamento alimentar, hábitos alimentares, saúde do adolescente.

Resumen:
OBJETIVO: Analizar el perfil antropométrico y los hábitos alimenticios de escolares de diferentes redes de enseñanza, desde un estudio epidemiológico.
MÉTODOS: se realizó un estudio transversal con 827 escolares adolescentes. Se calculó el Índice de Masa Corporal por la edad y se aplicó un cuestionario auto rellenado sobre sus hábitos alimenticios. Los datos fueron analizados en la prueba Chi-cuadrado (a=0,05).
RESULTADOS: se demostró alta prevalencia de exceso de peso en todas las redes de enseñanza. La frecuencia semanal de consumo de las comidas fue diferente en las redes de enseñanza, siendo que la red federal presentó los peores porcentajes en el consumo de desayuno (p=0,001). Se apuntó todavía bajo consumo de vegetales y lácteos. El consumo ≥5 veces en la semana de salados fritos, pizza y bocadillos, bizcochos dulces, golosinas, refrescos y jugos industrializados fue mayor que lo recomendado. Los porotos fueron más consumidos diariamente en la red estadual que en las demás (p=0,001), así como las frutas y jugos naturales (p=0,002). Las golosinas y refrescos también fueron consumidos con mayor frecuencia en la red estadual (p<0,005).
CONCLUSIÓN: Fueron apuntadas diferencias en el consumo de marcadores de alimentación saludable y no saludable en las redes de enseñanza. Tales hallazgos posibilitan la planificación de acciones con el objetivo de modificación de hábitos alimenticios.

Abstract:
OBJECTIVE: Analyze the anthropometric profile and eating habits of schoolchildren of different education networks, based on an epidemiological study.
METHODS: A cross-sectional study was made with 827 adolescents students. It was calculated the body mass index for age and applied a self-filled questionnaire on food habits. An analysis was performed using a Chi-square test (α = 0.05).
RESULTS: It demonstrated a high prevalence of overweight in all education networks. The weekly frequency of meals consumption was different in the education networks, in which the federal education had the worst percentage in breakfast consumption (p = 0.001). It was also pointed the low consumption of vegetables and milk. The ≥5 times per week consumption of fried appetizers, pizza and sandwiches, sweet biscuits, sweets and soft drinks and processed juices was higher than recommended. Beans were most consumed daily in the state education than in the other (p = 0.001) as well as fruits and natural juices (p = 0.002). The sweets and candies and soft drinks were also consumed more frequently in the state education (p <0.005).
CONCLUSION: Were identified differences in the markers of healthy and unhealthy food consumption in education networks. These findings make it possible to plan activities aimed at modifying the children eating habits.

Resumo:
OBJETIVO: Analisar o perfil antropométrico e os hábitos alimentares de escolares de diferentes redes de ensino, a partir de um estudo epidemiológico.
MÉTODOS: Realizou-se um estudo transversal com 827 escolares adolescentes. Calculou-se o Índice de Massa Corporal pela idade e aplicou-se um questionário auto preenchido sobre seus hábitos alimentares. Os dados foram analisados a partir do teste Qui-quadrado (α=0,05).
RESULTADOS: Demonstrou-se alta prevalência de excesso de peso em todas as redes de ensino. A frequência semanal de consumo das refeições foi diferente nas redes de ensino, sendo que a rede federal apresentou os piores percentuais no consumo de café da manhã (p=0,001). Apontou-se ainda baixo consumo de vegetais e leites. O consumo ≥5 vezes na semana de salgados fritos, pizza e sanduíches, biscoitos doces, guloseimas e refrigerantes e sucos industrializados foi maior que o recomendado. O feijão foi mais consumido diariamente na rede estadual que nas demais (p=0,001), assim como as frutas e sucos naturais (p=0,002). As guloseimas e refrigerantes também foram consumidos com maior frequência na rede estadual (p<0,005).
CONCLUSÃO: Foram apontadas diferenças no consumo de marcadores de alimentação saudável e não saudável nas redes de ensino. Tais achados possibilitam o planejamento de ações com vistas à modificação de hábitos alimentares.

INTRODUCCIÓN

Es un conceso que el desarrollo precoz de exceso de peso ha aumentado de forma alarmante en adolescentes de todo el mundo, asociado muchas veces a la desnutrición como consecuencia de la deficiencia de micronutrientes. Esa pandemia mundial alcanza cerca de un quinto de los adolescentes brasileños1, con prevalencia de 22,1% y 2,3% para los sexos masculino y femenino, respectivamente2.

Las explicaciones para el aumento de la prevalencia de exceso de peso se centran en varias potencialidades, basadas en vigoroso debate, entre ellas el aumento en la ingestión calórica, cambios en la composición de la dieta, reducción de los niveles de actividad física y cambios de la microbiota intestinal2. Ese exceso de peso es evaluado por medio de la antropometría, siendo la evaluación del peso, de la estatura y posteriormente, el cálculo del Índice de Masa Corporal (IMC) el principal parámetro utilizado para evaluar la obesidad en la adolescencia en estudios de población.

El perfil actual de hábitos alimenticios es basado en alto consumo de productos grasos, principalmente ricos en grasas saturadas y trans, azúcares simples, sodio, conservantes y con pequeñas cantidades de fibras y micronutrientes, destacándose los alimentos listos para consumo o procesados en relación a los productos in natura3.

Frente al contexto es esencial incentivar hábitos alimenticios saludables de tal franja etaria, con miras a la promoción de salud y prevención de enfermedades, ya que los hábitos formados cuando niños y adolescentes son propensos a continuar hacia la vida adulta y el exceso de peso es factor de riesgo para otras enfermedades, como enfermedades cardiovasculares, síndrome metabólico, diabetes y algunos tipos de cáncer. Además, el exceso de peso interfiere en la duración y calidad de vida, con implicaciones directas en la aceptación social de los adolescentes como excluidos de la estética tenida como aceptable en la sociedad actual3.

Como la educación ha sido apuntada como factor importante en la determinación de aspectos de comportamiento adecuados, se enfatiza la necesidad de aumentar y definir los programas de educación alimenticios y nutricionales, siendo el lugar más propicio para su desarrollo el ambiente escolar4. A fin de subvencionar con evidencias científicas la planificación de los programas de educación alimenticios y nutricionales, es necesario conocer el perfil antropométrico y de hábitos alimenticios del público en cuestión, visto que tales aspectos varían en diferentes contextos, con influencia de aspectos socioculturales, ambientales y genéticos.


OBJETIVO

Analizar el perfil antropométrico y los hábitos alimenticios de escolares entre redes de enseñanza, desde un estudio epidemiológico.


MÉTODOS

Se trata de un estudio de base poblacional realizado con 827 escolares adolescentes de la Enseñanza Media (EN), de 14 a 19 años, de ambos géneros, conforme Tabla 1, de las Instituciones de un municipio polo del estado de Goiás, siendo éstas de la red federal, estadual y particular




Evaluación del perfil antropométrico

El perfil antropométrico fue evaluado desde el IMC en relación a la edad, de acuerdo con lo recomendado para la franja etaria de la pesquisa. La altura fue contrastada por medio de estadiómetro Sanny® y para esa medida, el escolar fue orientado a ubicarse descalzo, de forma erecta, con los talones, pantorrilla, escápulas y hombros pegados a la pared sin rodapié, rodillas estiradas, pies juntos y brazos estirados a lo largo del cuerpo con la cabeza erguida formando un ángulo de 90º en relación al cuerpo, y la medida fue colectada en triplicado y anotado el valor promedio. Para obtención del peso, se utilizó balanza, marca Tanita BC585F®, calibrada para realización de las medidas. Para realizar esa medida, el escolar fue orientado a subir en la balanza, ubicándose en su centro, descalzo, con ropa ligera, de forma erecta, con los brazos estirados a lo largo del cuerpo, manteniéndose en pie en esa posición hasta que la balanza registre el valor en el visor.

Evaluación de los hábitos alimenticios

El instrumento utilizado para evaluar los hábitos alimenticios fue el cuestionario desarrollado y utilizado en la Pesquisa Nacional de Salud del Escolar (PENSE)5 y validado6. Las preguntas utilizadas fueron relacionadas a la ingestión alimenticios referente a la semana anterior al estudio, las cuales fueron divididas en de los grupos: marcadores de alimentación saludable (porotos; legumbres y/o verduras, excluyendo papas y mandioca; ensalada cruda; frutas frescas o jugo natural; leche) y marcadores de alimentación no saludable (golosinas; embutidos; salados fritos, pizza, bocadillos y papas fritas; bizcochos y galletas saladas; bizcochos y galletas dulces; refresco y jugo industrializado). Tal división fue realizada con base en evidencias que traen una asociación entre tales variables y factores de riesgo para el desarrollo de Enfermedades Crónicas No Transmisibles (DCNT)7.

Procedimiento de colecta y análisis de los datos

Esta pesquisa fue aprobada por el comité de ética del Instituto Federal Goiano, por medio del protocolo 046/2014. Las Instituciones de Enseñanza fueron invitadas a participar del presente estudio por medio de una reunión con la Dirección, siendo que 80% aceptaron participar. Las evaluaciones fueron realizadas en sala de clase por los pesquisidores entrenados, en horas anteriormente agendadas, luego del el Término de Consentimiento Libre y Esclarecido (TCLE) y Término de Asentimiento Libre y Esclarecido (TALE), para firma del propio adolescente y/o de su padre, dependiendo de su edad, según la Resolución del Consejo Nacional de Salud (CNS) N° 466/2012. El cuestionario es auto rellenado, el cual fue distribuido para cada alumno. Durante el rellenado se realizó, individualmente, en lugar separado, la confirmación del peso y estatura. El pesquisidor permaneció en la sala durante el rellenado de los cuestionarios, que en promedio tuvo duración de 40 minutos, recogiéndolos cuando todos los escolares terminaron.

Para el análisis estadístico fue utilizado el Statistical Package sea the Social Sciences (versión 20.0). El perfil antropométrico y los hábitos alimenticios fueron analizados por redes de enseñanza, por medio de estadística descriptiva. Fue utilizada la prueba Chi-cuadrado para verificar la existencia de asociación entre el perfil antropométrico y de hábitos alimenticios y las redes de enseñanza (α = 0,05).


RESULTADOS

Los resultados demostraron alta prevalencia de sobrepeso y obesidad en todas las redes de enseñanza conforme la Tabla 2. En relación a los hábitos alimenticios, se observó la alta prevalencia de no adecuación en la frecuencia semanal de consumo del desayuno, cena y meriendas intermediarias a las principales comidas (Tabla 3). Los resultados fueron positivos en la frecuencia de realización semanal del almuerzo. Las Tablas 4 y 5 presentan la frecuencia de ingestión semanal de alimentos marcadores de alimentación saludable y no saludable. Se apuntó bajo consumo de pescados, legumbres y verduras, ensaladas, frutas y jugos y yogurt en todas las redes de enseñanza. Por otro lado, el consumo de salados fritos, pizza y bocadillos, bizcochos dulces, golosinas, refrescos y jugos industrializados, bebidas alcohólicas y/o energéticos fue mayor que lo recomendado.










DISCUSIÓN

Los escolares evaluados presentaron alta prevalencia de exceso de peso, variando en las redes federal (24,2%), estadual (20%) y privada (21,3%). La alta prevalencia de exceso de peso de esa población viene aumentando sustancialmente2,8 en las últimas tres décadas, en un corto período de tiempo, presentando variaciones entre los diversos países en las tendencias de exceso de peso, alcanzando cerca de 20 a 25% de niños y adolescentes en América Latina, según Rivera et al. (2014)8, de acuerdo con la clasificación de IMC/edad y del 23,8% y 22,6% de niños y adolescentes del sexo masculino y femenino, respectivamente en el mundo, con aumento de la prevalencia del 47,1%, considerando de 1980 a 2013, según la International Obesity Task Force2.Um estudio longitudinal realizado con 37801 niños y jóvenes de diferentes regiones brasileñas de 2005 a 2011 verificó que cerca del 20% presentaron sobrepeso y 5,5 a 12,2% obesidad en el último período evaluado (2009 a 2011), lo que representó 27,6% con exceso de peso9, corroborando con otros estudios2,8

Además de eso, se nota todavía estándares regionales distintos en nuestro país9, como apunta la Pesquisa de Presupuestos Familiares (POF) 2008-20091, que presenta como promedio nacional 20,5% de los escolares con exceso de peso y 4,9% con obesidad. Sin embargo al evaluar las regiones, el exceso de peso estuvo más frecuente en las regiones sur, sureste y centro-oeste, en relación al norte y noreste, variando de 16,5 a 24,4%, con mayor prevalencia en el área urbana que en la rural, estimulando el desarrollo de pesquisas en diferentes regiones del país10. En relación a las redes de enseñanza, no hubo diferencia en el estado nutricional. En la POF 2008-2009, el exceso de peso presentó asociación con el aumento de la renta1. La frecuencia de realización de comidas en este estudio presentó diferencias entre las redes de enseñanza en todas las comidas, e indicó una mayor inadecuación en relación a la fragmentación de comidas en la red federal, que presentó menor prevalencia en las comidas, con excepción a la merienda posterior a la cena o comida. Barufaldi et al.11 encontraron que la asociación entre el hábito de realizar el desayuno con otros perfiles alimenticios puede reflejar un estándar más saludable de individuos11.

Hubo diferencia entre el consumo de algunos de los marcadores saludables en las redes de enseñanza. En lo que concierne al consumo de porotos, la mayoría de los escolares los consumen cinco días o más por semana, siendo que en la escuela estadual se logró mayor porcentaje. Esa característica probablemente está relacionada al consumo habitual de este alimento en nuestro país, con porcentajes semejantes en otros estudios brasileños5,12. Estudios internacionales no apuntan el consumo de porotos, por no ser un alimento culturalmente presente en sus hábitos alimenticios. Sin embargo, en un análisis hecho de la dieta de adultos brasileños, los resultados indicaron que el consumo de porotos, más específicamente, asociado al arroz, presenta efecto protector en relación al exceso de peso13. La Pesquisa de Presupuestos Familiares (POF) 2008-20091 apuntó mayor consumo de arroz y porotos por clases de renta más bajas, sin embargo, en este trabajo no se pudo constatar que los escolares de la red estadual y federal son de clases de renta inferiores a los particulares. Sin embargo, según la PENSE, en las escuelas públicas los padres poseen grados de enseñanza menores si se compara con los responsables en las escuelas particulares, así como menor pose de diversos bienes, indicación de menor poder económico5.

Las legumbres cocidas fueron consumidos por 47,5% de los escolares en 5 o más días por semana, y los vegetales crudos por 56,7%, valores mayores de lo que comúnmente es apuntado por la literatura. De acuerdo con otro estudio realizado con 6871 escolares adolescentes de Fiji, 73,6% de los escolares no consumen 5 porciones de vegetales por día, o 400g, incluyendo frutas14, cantidad recomendada7. En la red de enseñanza privada, el consumo de legumbres fue más prevalente, lo que según Borges et al.15 está asociado con aumento en los niveles de renta, visto el alto costo de una dieta saludable en el presupuesto de la familia. Además, la instrucción de los padres influencia el consumo alimenticio, siendo que el mayor nivel de escolaridad "estatus" está asociado a la situación socioeconómica de la familia y a la adecuación de ingestión de los nutrientes16.

El consumo de frutas fue más bajo todavía que los demás vegetales, con promedio del 30,1% de consumo cinco o más días en la semana en los escolares evaluados. Otras informes apuntan al consumo inadecuado de frutas por los adolescentes, llegando al 65,7% los escolares que no tiene el hábito de consumir frutas frecuentemente, permaneciendo lejos de lo recomendado para esa franja etaria1. Es consenso el factor protector del consumo de vegetales, que incluye frutas7, visto que además de disminuir riesgos de varias ECNT's, el consumo de éstos es crucial en la adolescencia a causa de su acelerado crecimiento, exigiendo por eso muchos nutrientes y también por la formación de hábitos alimenticios en esa franja etaria7. Las frutas fueron menos consumidas en la red de enseñanza federal en comparación con las demás. Los alimentos frescos y nutritivos, como las frutas, necesitan atenciones especiales y habilidades culinarias, además de ser más caros y perecibles15. Se especula entonces la dificultad de transporte y almacenamiento de la red en cuestión, visto que los alumnos estudian en período integral, permaneciendo todo el día en el ambiente escolar, donde no son ofrecidas meriendas matutinas o vespertinas, comidas en las cuales podría contener frutas. De forma semejante a las frutas, apenas 38,1% de los escolares alegaron consumir leche y/o derivados ≥ 5 por semana, caracterizando un cuadro de no adecuación, con valores menos adecuados en relación a la última PENSE (51,5%)5.

Los marcadores no saludables también presentaron inadecuaciones, siendo más consumidos que lo recomendado. Los alimentos embutidos fueron apuntados por 11,1% de los escolares 5 días o más por semana, valor menor que el encontrado en la literatura, siendo encontrado consumo en hasta 78,3% de los participantes17. Los embutidos no son alimentos saludables por la alta cantidad de sodio y grasa, pudiendo ser consumida apenas esporádicamente3. Es importante resaltar la fragilidad del instrumento utilizado en relación a los embutidos, trayendo apenas 6 ejemplos de éstos (hamburguesa, salchicha, mortadela, salame, jamón, nuggets/empanados) en el cuestionario auto rellenado, con posibilidad de subestimar el consumo como consecuencia de la dificultad de entendimiento de la pergunta6.

Los salados fritos, pizza y bocadillos, son consumidos semanalmente por prácticamente todos los escolares, siendo que de éstos, 14,9% consumen en 5 o más días. La Pesquisa de Presupuestos Familiares 2008-2009 presenta porcentaje superior al 30% referente al consumo de estos alimentos por adolescentes, siendo el consumo per cápita promedio del 35,3%1, siendo muy consumidos por adolescentes a causa del estilo de vida actual, en el cual se busca comidas rápidas, prácticas, de fácil acceso y sabrosas, siendo común incluso sustituir comidas por meriendas18. En un estudio realizado con cerca de 20000 adolescentes en Finlandia, se demostró asociación entre la presencia de un mercado o cafetería en las cercanía de la escuela y la sustitución de los escolares por meriendas en comidas como desayuno y almuerzo19.

El alto consumo de alimentos ultraprocesados tiene un impacto negativo en la calidad de la alimentación de la población por ser ricos en gordura saturada y trans, azúcar y, consecuentemente valor calórico alto, además de que presentan tenores reducidos de fibras y potasio18. Los bizcochos dulces y golosinas también son considerados productos ultraprocesados, a consecuencia de la cantidad de aditivos como sodio y grada saturada y trans, siendo, por lo tanto, extremadamente calóricos. Además, contienen una gran cantidad de azúcar, principalmente cuando son rellenos3, siendo factores de riesgo para el desarrollo de varias de las ECNT's7. El alto consumo también fue encontrado en la PENSE, el cual apuntó consumo ≥5 veces por semana del 32,5% de bizcochos dulces y 41,3% de golosinas5. La prevalencia de consumo de bizcochos dulces y golosinas fue mayor en la red de enseñanza estadual. Los refrescos y jugos industrializados también son bebidas muy consumidas por adolescentes, con consumo medio doble en relación a los adultos1, estando íntimamente ligados al aumento del peso y grasa corporal, además de otros problemas médicos12,20. En la red estadual, única red en que la enseñanza no es en período integral, también presentaron mayor prevalencia de consumo, siendo que el hecho de tener disponibilidad en casa bebidas o meriendas, ejercían una fuerte relación con el mayor consumo de esos alimentos, sugiriendo relación con pistas sociales y de acuerdo con la disponibilidad. El consumo de golosinas, refrescos, pizzas, bocadillos y salados fritos son menores en la menor categoría de renta, según la POF 2008-20091, sin embargo, en este estudio no fue posible contrastar tal relación.

A pesar de algunas diferencias, la realidad de los escolares necesita ser modificada por medio de acciones articuladas y efectivas entre educación y políticas públicas de salud, con miras a la promoción de salud por medio del control de factores de riesgo, prevención y tratamiento del exceso de peso. Como limitaciones, se destaca que en este tipo de estudio, incluyendo el presente, hay posibilidad de sesgo de casualidad en la asociación entre dieta y estado nutricional, visto que es común alteraciones de la dieta, principalmente entre adolescentes, siendo común no relatar lo que realmente fue comido.


CONCLUSIÓN

Los escolares presentaron alta prevalencia de consumo de alimentos ultraprocesados, no saludables, al mismo tiempo en que ocurrió un consumo no adecuado de alimentos marcadores de alimentación saludable, presentando diferencias entre las redes de enseñanza que deben ser mejor estudiadas, principalmente en relación a la renta de la familia para intervenciones efectivas, con carácter de educación alimenticios y nutricionales.


NOTA DE AGRADECIMIENTO

Los autores agradecen el soporte recibido por el Instituto Federal Goiano, por medio de las bolsas de PIBID y extensión, y por el apoyo y soporte técnico ofrecido.


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