Revista Adolescência e Saúde

Revista Oficial do Núcleo de Estudos da Saúde do Adolescente / UERJ

NESA Publicação oficial
ISSN: 2177-5281 (Online)

Vol. 13 nº 4 - Oct/Dic - 2016

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Páginas 33 a 41


Consumo de frutas, legumbres y verduras por adolescentes del Estado do Maranhão

Consumption of fruit and vegetables by adolescents from Maranhão State

Consumo de frutas, legumes e verduras por adolescentes do Estado do Maranhão

Autores: Elaine Alves Souza1; Jordana Araújo Borba2; Janaína Maiana Abreu Barbosa3; Glauco Frazão Flexa Ribeiro4 Maylla Luanna Barbosa Martins5

1. Graduada del Curso de Nutrición de la Universidad Federal de Tocantins (UFT). Palmas, Tocantins, Brasil
2. Graduada del Curso de Nutrición de la Universidad Federal de Tocantins (UFT). Palmas, Tocantins, Brasil
3. Máster en Salud Colectiva por la Universidad Federal de Maranhão (UFMA). São Luís, Maranhão, Brasil. Graduación en Nutrición por la Facultad Santa Terezinha (CEST). Profesora del Curso de Nutrición de la Facultad Santa Terezinha (CEST). São Luís, Maranhão, Brasil
4. Graduación en Medicina por la Universidad Federal de Tocantins (UFT). Palmas, Tocantins, Brasil
5. Doctoranda en Salud Colectiva. Máster en Salud Colectiva por la Universidad Federal de Maranhão (UFMA). São Luís, Maranhão, Brasil. Profesora de la Universidad Federal de Tocantins (UFT). Palmas, Tocantins, Brasil

Maylla Luanna Barbosa Martins
Avenida NS 15, 109 Norte, Plano Diretor Norte
Palmas, TO, Brasil. CEP: 77001-090
maylla@uft.edu.br

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Palabra Clave: Consumo de alimentos, hábitos alimenticios, adolescente.
Keywords: Food consumption, food habits, adolescent.
Descritores: Consumo de alimentos, hábitos alimentares, adolescente.

Resumen:
OBJETIVO: Analizar el consumo de frutas, legumbres y verduras de adolescentes del Estado de Maranhão.
MÉTODOS: Estudio de base poblacional realizado en 28 municipios de Maranhão definidos por medio del proceso de muestra por conglomerados, realizado en tres etapas. Fueron entrevistados 1399 adolescentes de 10 a 19 años. La recolección de datos fue realizada en los meses de julio de 2007 a enero de 2008, siendo utilizado el Cuestionario de Frecuencia de Consumo Alimenticio para obtención de los datos, validado para especificaciones regionales.
RESULTADOS: Fue constatado consumo insuficiente de frutas (84,27%) y de legumbres/verduras (71,98%) por los adolescentes investigados. Se observó que las frutas más consumidas diariamente fueron banana y naranja/tangerina, que juntas con manzana y piña lograron frecuencias mayores de consumo semanal. Con relación al consumo de legumbres/verduras se destacaron diariamente cebolla, tomate y perejil, pero también el consumo semanalmente la zapallo y zanahoria. El pequi, bacuri, cupuaçu, chirimoya, buriti, couve, João-gome/vinagreira y quiabo/maxixe que son frutas y legumbres/verduras regionales, lograron bajas frecuencias de consumo que variaron entre 67,19% a 92,99%, para los que nunca consumen.
CONCLUSIÓN: Los datos obtenidos en el presente estudio indican una situación desfavorable para el hábito alimenticio local. Se hace necesario entonces la elaboración de estrategias de educación alimenticia y nutricional que incentiven a los individuos al mayor consumo de frutas, legumbres y verduras, dando prioridad a los alimentos regionales y su cultura, a fin de proporcionar salud y calidad de vida.

Abstract:
OBJECTIVE: Analyze the consumption of fruits and vegetables by adolescents from the state of Maranhão.
METHODS: A population-based study was conducted in 28 municipalities of Maranhão, defined by a cluster sampling process performed in three steps. A total of 1399 adolescents were interviewed with aged between 10 to 19 years old. Data collection was conducted from July 2007 to January 2008, and the Food Consumption Frequency Questionnaire was used for validated regional specificities.
RESULTS: Was found an insufficient consumption of fruits (84.27%) and vegetables (71.98%) by the adolescents surveyed. It was observed that the most consumed fruit daily were banana and orange/tanja, that together with apple and pineapple had higher weekly frequency consumption. In terms of the daily consumption of vegetables, onion, tomato and parsley stood out, but also the weekly consumption of pumpkin and carrot. Pequi, bacuri, cupuaçu, carambola, buriti, cabbage, joão-gome/vinagreira and okra/maxixe, which are regional fruits and vegetables had lower frequencies of consumption, which ranged from 67.19% to 92.99% for those who never consume.
CONCLUSION: The data obtained in this study indicate unfavorable situation for the local food habits. It is necessary the elaboration of education strategies in order to encourage individuals to consume higher portions of fruits and vegetables, prioritizing regional food and culture, for a better health and quality of life.

Resumo:
OBJETIVO: Analisar o consumo de frutas, legumes e verduras de adolescentes do Estado do Maranhão.
MÉTODOS: Estudo de base populacional realizado em 28 municípios do Maranhão definidos por meio do processo de amostragem por conglomerados, realizado em três etapas. Foram entrevistados 1399 adolescentes de 10 a 19 anos. A coleta de dados foi realizada nos meses de julho de 2007 a janeiro de 2008, sendo utilizado o Questionário de Frequência de Consumo Alimentar para obtenção dos dados, validado para especificidades regionais.
RESULTADOS: Foi constatado consumo insuficiente de frutas (84,27%) e de legumes/verduras (71,98%) pelos adolescentes pesquisados. Observou-se que as frutas mais consumidas diariamente foram banana e laranja/tanja, que juntas com maçã e abacaxi obtiveram frequências maiores de consumo semanal. Em relação ao consumo de legumes/verduras destacaram-se diariamente cebola, tomate e cheiro verde, mas também o consumo semanalmente a abóbora e cenoura. O pequi, bacuri, cupuaçu, carambola, buriti, couve, joão-gome/vinagreira e quiabo/maxixe que são frutas e legumes/verduras regionais, obtiveram baixas frequências de consumo que variaram entre 67,19% a 92,99% para os que nunca consomem.
CONCLUSÃO: Os dados obtidos no presente estudo indicam uma situação desfavorável para o hábito alimentar local. Se faz necessário é a elaboração de estratégias de educação alimentar e nutricional que incentivem os indivíduos ao maior consumo de frutas, legumes e verduras, priorizando os alimentos regionais e sua cultura, a fim de proporcionar saúde e qualidade de vida.

INTRODUCCIÓN

La Organización Mundial de Salud (OMS) define que la adolescencia comprende la franja etaria entre 10 y 19 años, siendo determinada por un período de transición entre la infancia y la vida adulta, caracterizada por los intensos cambios corporales de la pubertad y por los impulsos de los desarrollos emocional, mental y social1,2.

En esa fase de la vida, el consumo alimenticio adoptado provoca una serie de implicaciones en el crecimiento y desarrollo de estos individuos, además de aportar para la formación de sus hábitos alimenticios, pudiendo tener consecuencias durante la vida adulta. Actualmente, la alimentación de los adolescentes ha sido caracterizada por dietas con alto tenor calórico y ricas en grasas, azúcares y sodio, además de insuficientes en frutas, legumbres y verduras (FLV), proceso característico de la transición nutricional3,4.

El consumo inadecuado de frutas, legumbres y verduras (FLV) por la población estudiada puede traer como consecuencia el desarrollo de enfermedades y agravos no transmisibles (DANT), retardo de crecimiento, baja resistencia, mayor susceptibilidad a infecciones, además de la disminución de la capacidad de aprendizaje, pudiendo estar asociado a la reducción del suministro de vitaminas y minerales presentes en esos alimentos5.

Según Toral et al.6, la mayoría de los adolescentes muestra tener un concepto adecuado sobre alimentación saludable, enfatizando la importancia de criterios como el equilibrio, la moderación, la variedad de los alimentos, el fraccionamiento de la dieta y la participación de los nutrientes. Sin embargo, son varias las dificultades encontradas por este grupo de personas para conseguir una alimentación saludable, incluyendo adecuado consumo de FLV. Esos factores sufren influencias ejercidas por los familiares, amigos, medios de comunicación y presión social, aversión al sabor de los alimentos considerados saludables, la gula o "tentación" a los alimentos no saludables, factores socioeconómicos y pobreza, consumo excesivo de productos industrializados, la practicidad de los alimentos poco saludables, entre otros1,4.

Las FLV son ricas en vitaminas, minerales, fibras y compuestos bioactivos, siendo que el consumo debe ser de forma regular y variada a fin de ofrecer garantía contra la deficiencia de gran parte de vitaminas y minerales, evitando las deficiencias nutricionales y auxiliando en la prevención de las ENT. Además, las fibras contenidas en las FLV actúan también en la reducción del apetito, aumento de la saciedad, disminución de la síntesis de colesterol total (CT) y de la fracción de lipoproteínas de baja densidad (LDL), y en el retardo de la absorción de los carbohidratos posterior a las meriendas7,5,8.

Así, considerando la importancia del consumo de FLV por los adolescentes y la carencia de estudios de esta temática entre adolescentes maranhenses, se decidió realizar este estudio con el objetivo de analizar el consumo de FLV de adolescentes del Estado, describiendo la frecuencia con que son consumidas para que sea posible dirigir estrategias de incentivo al consumo de esos alimentos.


MÉTODOS

Este estudio es un recorte de una pesquisa de base poblacional, cuyo título es "Situación de salud materno-infantil en el Estado de Maranhão". El foco del presente recorte es el análisis del consumo de frutas, legumbres y verduras por adolescentes de 10 a 19 años. Este trabajo se caracteriza por ser del tipo descriptivo y con abordaje cuantitativo.

El cálculo de muestra fue realizado con base en el evento exceso de peso, que consideró el diagnóstico de sobrepeso y obesidad de adolescentes en Maranhão que, en la Pesquisa de Presupuestos Familiares (POF), fue del 10,5% (IBGE, 2006)9. De esa forma, fueron entrevistados 1399 adolescentes, siendo posible verificar que el tamaño de la muestra de este estudio es capaz de evaluar los indicadores nutricionales de los adolescentes en Maranhão con un margen de error del 3%, intervalo del 95%, efecto del diseño de 2, nivel de significancia del 5% y precisión de las estimaciones del 3%.

El proceso de muestra fue por conglomerados, en etapas múltiples, con tres fases. En la primera, fueron sorteados los municipios; en la segunda, los sectores del censo dentro de cada municipio; y en la tercera, sorteado el punto inicial dentro de cada sector, desde el cual cierto número de domicilios fue visitado. El proceso de muestra tuvo inicio con la confección de una lista acumulada de municipios de Maranhão y sus respectivas poblaciones, de acuerdo con el Censo Demográfico del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE, 2006)10.

Fueron sorteados 30 conglomerados (para obtención de una distribución normal) por muestra sistemática con probabilidad proporcional al tamaño, esto es, municipios con mayor población tuvieron mayor probabilidad de ser escogidos o, incluso, de ser sorteados de los o más veces, a fin de que la muestra se aproximara a la distribución poblacional del Estado.

La recolección de datos fue realizada en los meses de julio de 2007 a enero de 2008, siendo utilizado para la obtención de los datos el Cuestionario de Frecuencia de Consumo Alimenticio (QFCA). La lista inicial de alimentos fue obtenida desde el QFCA validado por Sichieri (1998)11, y éste fue adaptado a las especificaciones regionales de Maranhão considerando el hábito alimenticio inherente a la cultura de la población objetivo. Para montaje de la lista de alimentos fueron realizados de los recordatorios alimenticios de 24 horas en días diferentes aplicados en 150 individuos en un barrio con situación socioeconómica heterogénea. Los recordatorios fueron analizados según el consumo energético y de nutrientes. Aquellos alimentos que más aportaron nutricionalmente a la dieta de la población del estudio fueron incluidos en la lista del QFCA, según el método de Block et al.12.

La definición de las porciones de alimentos fue realizada en pequeña, media y grande, con cálculo de los porcentajes (P) para cada alimento, donde P50 fue considerada la porción mediana del consumo para determinado alimento y correspondió a la porción media del QFCA, y los demás tamaños de porción fueron equivalentes a los P25 (pequeña) y P75 (grande). Las porciones fueron basadas en medidas caseras y la media fue usada como de referencia. Se clasificó también la frecuencia de consumo de FLV en nunca, diario, semanal y mensual. El cuestionario final logró 92 apartados alimenticios, siendo validado, presentando coeficientes de correlación entre 0,40 a 0,70. El QFCA investigó el consumo alimenticio referente a los últimos 12 meses con la idea de investigar el condimento de frutas y verduras.

Las frutas presentes en el cuestionario fueron: banana, naranja, tangerina, manzana, sandía, manga, acerola, palta, bacuri, cupuaçu, chirimoya, juçara, buriti y pequi. Siendo las legumbres y verduras: couve, tomate, João-gome, vinagreira, maxixe, quiabo, cebolla, zapallo, zanahoria y couve.

Los datos fueron procesados y analizados en el Software Stata 10.0. Luego del proceso y análisis de los datos fueron generadas frecuencias y porcentajes de consumo de frutas, legumbres y verduras según la frecuencia de consumo en nunca, diario, semanal y mensual. El consumo diario inclusive fue clasificado bajo, adecuado y alto, según las recomendaciones de la Pirámide Alimenticia Brasileña creada por Philippi et al.13, considerando bajo, cuando el adolescente consumía menos de 3 porciones de frutas y 4 de legumbres y verduras; adecuado, cuando había consumo de 3 a 5 porciones para frutas y 4 a 5 para legumbres y verduras; y alto cuando el consumo era mayor que 5 porciones, tanto para frutas como para legumbres y verduras.

El estudio fue aprobado por el Comité de Ética en Pesquisa del Hospital Universitario de Maranhão, protocolo 33104-747/2006, el 20 de octubre de 2006, y la investigación obedeció a lo dispuesto en la Resolución nº 196 de 10/10/96 del Consejo Nacional de Salud y sus Complementarias.


RESULTADOS

En este trabajo se verificó que de los 1399 adolescentes, 33,38% eran del sexo femenino y 66,62% del sexo masculino. En relación a la situación de domicilio, 48,04% residían en la zona rural y 51,96% en la zona urbana. La renta familiar de la mayoría de los entrevistados (42,46%) era de hasta un salario mínimo (Tabla 1).




Sobre la participación de las frutas en la alimentación de los adolescentes maranhenses, se observó que el mayor consumo diario en una o más veces fue para la banana (15,87%) y naranja/tangerina (13,87%). Esas frutas, conjuntamente con la manzana y la piña, obtuvieron las mayores frecuencias semanales de consumo. Las frutas regionales fueron las menos consumidas, presentando las mayores frecuencias en la categoría "nunca consumen", el pequi (92,99%), bacuri/cupuaçu (92,92%), chirimoya (91,71%) y buriti (91,57%) (Tabla 2).




Con relación al consumo diario de legumbres y verduras, destacaron la cebolla (36,45%), tomate (35,96%) y perejil (29,58%); couve (90,20%), João-gome/vinagreira (69,55%) y quiabo/maxixe (67,19%) fueron las que representaron mayor porcentaje en la categoría en que los adolescentes relataron nunca consumir (Tabla 3).




Sobre la clasificación del consumo de las FLV "bajo, adecuado y alto", fue observado que el 84,27% presentaron bajo consumo para frutas y 71,98% obtuvieron consumo insuficiente de legumbres y verduras. El consumo adecuado, sumado al alto para frutas, fue verificado en un 15,73% de los entrevistados, y para legumbres y verduras en un 28,02%(Tabla 4).




DISCUSIÓN

Fue posible identificar en este estudio que el consumo de FLV por adolescentes maranhenses no es adecuado. Estos resultados se asemejan a los encontrados por Gambardela et al.14 y Silva et al.15, que también encontraron consumo insuficiente de estos alimentos, verificando incluso un mayor consumo de hortalizas con relación a las frutas.

Tales resultados van al encuentro de una pesquisa hecha por Toral et al.4 con 234 alumnos adolescentes de São Paulo, donde 82,1% y 77,8% presentaron bajo consumo de frutas y legumbres/verduras, respectivamente, de acuerdo con lo recomendado por la Pirámide Alimenticia Brasileña13. Estos descubrimientos también pueden ser observados en el estudio de Mendes e Catão3, realizado con adolescentes en la ciudad de Formiga, MG, donde verificaron que la mayoría de los adolescentes tenía un bajo consumo de estos alimentos (79,1% para frutas y 75,6% para legumbres y verduras).

En Teixeira de Freitas, BA, un estudio hecho con 354 adolescentes ingresados en escuelas públicas municipales, fue verificado que las frutas, legumbres y verduras no formaban parte del consumo habitual de los adolescentes evaluados16. El consumo no adecuado también fue visto por Castañola et al.17 con adolescentes del área metropolitana de Buenos Aires, verificando que el 68% de la población en cuestión no ingería porción alguna de FLV.

Las frutas que presentaron mayor consumo por los adolescentes fueron las más conocidas por la población en general, siendo la banana, naranja/tangerina y la manzana; resultados parecidos fueron identificados en el estudio de Costa et. al.18. Estas frutas no son tenidas como regionales por Maranhão, por ser producidas en diferentes regiones del país, y comercializadas tanto en otros Estados como en el maranhense. En el caso de las legumbres y verduras, el trabajo de Costa et al.18 identificó que las más consumidas son cebolla y tomate, apenas el perejil no logrando consumo alto en este último estudio por tratarse de un alimento regional del noreste.

Ya las FLV menos consumidas son las producidas en la región. Este hecho puede ser explicado por varios factores, entre ellos, la poca importancia dada a los alimentos regionales, donde la población desconoce la importancia de valorar su propia cultura y las ventajas de consumir alimentos que, por ser propios de esta región y encontrarse en condiciones específicas para su producción, presentan mayores valores nutricionales. Otros motivos pueden ser la universalización de la cultura; el trabajo del marketing y el desagüe de productos de grandes centros productores, como el sur y el sureste, que hacen con que la forma de alimentación en las diferentes regiones tienda a volverse cada vez más parecida, favoreciendo la pérdida de identidad cultural cuando determinada población deja de consumir alimentos regionales. Otro factor sería el período de producción y entre-producción característico de este grupo de alimento, sin embargo, esta pesquisa tuvo como referencia en la aplicación del QFCA el último año, donde lo estacional pudo ser verificado.

Sabemos que las prácticas alimenticias saludables deben tener como enfoque prioritario el rescate de hábitos alimenticios regionales inherentes al consumo de alimentos producidos a nivel local, culturalmente referentes y de alto valor nutritivo, como las FLV7. El clima brasileño permite que muchos de estos alimentos sean de fácil disponibilidad, los cuales proporcionarán beneficios a la población como un todo, además de presentar bajo costo de cultivo, lo que dispensa grandes inversiones monetarias. El conocimiento, la valorización, la producción y la utilización de los alimentos regionales alientan el orgullo y a autosuficiencia de la población, colaborando para la mejoría de la economía local y de la calidad de vida19 .

Es posible observar que las legumbres y verduras consumidas de forma elevada lograron un porcentaje de mayor consumo en comparación a las frutas, pudiendo estar asociado a la presencia de esos alimentos diariamente en las comidas en forma de condimento. Lo esperado sería encontrar mayor ingestión de frutas debido a la facilidad de consumo con relación a las hortalizas, al hecho de que las frutas puedan ser consumidas inmediatamente y, principalmente, en las meriendas, mientras las hortalizas necesitan estar listas para su consumo14.

El sabor y el paladar son considerados una de las causas más importantes para el consumo inadecuado de FLV, debido al hecho de que presentan baja densidad energética, de proteínas y de lípidos, que son responsables de proveer mayor palatabilidad al alimento, los cuales pueden todavía sufrir cambios por influencias culturales, familiares y de amigos5.

Se resalta que generaciones más jóvenes tienden a poseer mayor probabilidad de experimentar un proceso de globalización envolviendo la alimentación, donde es posible identificar el uso del marketing sobre los productos industrializados y fast-foods, los que acaban por inducir a los adolescentes a presentar preferencia por alimentos considerados poco saludables, derribando la elección de alimentos saludables, como las FLV8.

El consumo de FLV es importante, pues se trata de alimentos fuentes de micronutrientes, fibras y otros, como los compuestos bioactivos, donde el bajo consumo aumenta el riesgo del desarrollo de ENT, debiendo así estar presentes diariamente, y en porciones adecuadas, en las comidas de la población en general.

Se observa la necesidad de trabajar en concienciar a la población maranhense para existir un mayor consumo de estos alimentos, así como su producción y comercialización, incentivadas por medio de estrategias educativas y de estímulo por parte de acciones gubernamentales y de la comunidad que posibilitasen mayor disponibilidad y acceso a estos alimentos.


CONCLUSIÓN

Los datos obtenidos en el presente estudio indican una situación desfavorable para el hábito alimenticio local. Ese cuadro podría ser revertido, caso la población en estudio consumiera las FLV producidas regionalmente, muchas veces en los patios de casa, siendo de fácil acceso, poseyendo mayor disponibilidad de nutrientes y sabor, sin utilización de agrotóxicos, lo que puede provocar daños al organismo humano y al suelo, proporcionando así, mayor garantía de seguridad alimenticia y nutricional.

Una estrategia para influenciar el consumo de las FLV regionales sería orientar a la población sobre los métodos de almacenaje correcto de esos alimentos, siendo a través de procesos de deshidratación, congelamiento, liofilización, compotas y conservas, pudiendo así ser consumidos a lo largo del año y no solamente en el período de cosecha.

Frente a eso, es necesaria la elaboración de estrategias de educación alimenticia y nutricional, donde el gobierno debe tener papel importante en el estímulo de ese consumo a través del desarrollo de Políticas y Programas, además del uso y divulgación de materiales disponibles por el Ministerio de Salud, los cuales aborden la importancia de los alimentos regionales y estimulen su consumo a fin de proporcionar salud y calidad de vida.

Se sugiere que más pesquisas sean realizadas para identificar por qué de esa baja ingestión de FLV por adolescentes del Estado de Maranhão.


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