Revista Adolescência e Saúde

Revista Oficial do Núcleo de Estudos da Saúde do Adolescente / UERJ

NESA Publicação oficial
ISSN: 2177-5281 (Online)

Vol. 13 nº 4 - Oct/Dic - 2016

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Páginas 73 a 80


Estado nutricional, consumo alimenticio y aprovechamiento escolar de alumnos de enseñanza media de escuela estadual

Nutritional status, food consumption and school achievement of students from a state school

Estado nutricional, consumo alimentar e aproveitamento escolar de alunos do ensino médio de escola estadual

Autores: Analú Biazus da Silva1; Márcia Keller Alves2; Fernanda Bissigo Pereira3

1. Graduación en Bachillerato en Nutrición por la Facultad Nossa Senhora de Fátima. Caxias de Sul, RS, Brasil
2. Doctoranda en Biotecnología por la Universidad de Caxias de Sul (UCS). Caxias de Sul, RS, Brasil. Maestría en Biología Celular y Molecular por la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul (PUCRS). Porto Alegre, RS, Brasil. Docente de la Facultad Nossa Senhora de Fátima. Caxias de Sul, RS, Brasil
3. Máster en Inclusión Social y Acceso por la Universidad Feevale. Novo Hamburgo, RS, Brasil. (Docente) - Curso de Bachillerato en Nutrición - Facultad Nossa Senhora de Fátima. Caxias de Sul, RS, Brasil

Márcia Keller Alves
Núcleo de Estudos e Pesquisas em Alimentos e Nutrição - Curso de Bacharelado em Nutrição, Faculdade Nossa Senhora de Fátima
Rua Alexandre Fleming, 454, Bairro Madureira
Caxias do Sul, RS, Brasil. CEP: 95041-520
marcia_nutri@hotmail.com

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Palabra Clave: Estudiantes, estado nutricional, nutrición de adolescente.
Keywords: Students, nutritional status, adolescent nutrition.
Descritores: Estudantes, estado nutricional, nutrição do adolescente.

Resumen:
OBJETIVO: Identificar el estado nutricional, consumo alimenticio y aprovechamiento escolar en alumnos de una escuela estadual de Flores da Cunha, RS.
MÉTODOS: Estudio descriptivo transversal realizado con 100 alumnos de enseñanza media, con edad entre 14 y 17 años. Se evaluaron variables clínicas, antropométricas, frecuencia de consumo alimenticio y aprovechamiento escolar. El Índice de Masa Corporal fue utilizado para clasificación del estado nutricional y la circunferencia de la cintura para clasificar el riesgo de enfermedad cardiovascular a través de la relación cintura/estatura. El estándar alimenticio fue investigado desde un cuestionario de frecuencia alimenticia y el aprovechamiento escolar a través del histórico escolar. Los datos fueron analizados por estadística descriptiva y analítica en el SPSS® software con nivel de significancia del 5%.
RESULTADOS: La mayoría de los adolescentes era del sexo femenino, frecuentando el 1° año de enseñanza media, no trabajaba en el momento de la pesquisa y tuvo índice de aprobación del 96% en los últimos 3 años. En relación al estado nutricional, 75% se encontraban eutróficos. Para la relación cintura/estatura, 82% de los adolescentes estaban sin riesgo de enfermedades cardiovasculares. Hubo diferencia significativa (p <0,05) en cuanto al consumo de productos industrializados, mostrando mayor consumo entre las niñas con relación a los niños. No hubo diferencia significativa de las variables antropométricas con la prevalencia de reprobación escolar.
CONCLUSIÓN: La eutrofia caracterizó el estado nutricional de los alumnos, los mismos no presentan riesgo de enfermedad cardiovascular, hubo prevalencia en el consumo de productos industrializados entre las adolescentes, y la reprobación escolar no se asoció a sobrepeso ni obesidad.

Abstract:
OBJECTIVE: Identify the nutritional pattern, food consumption and scholar achievement by students of a state school at Flores da Cunha/RS.
METHODS: Descriptive transversal study applied to 100 students between 14 and 17 years old. Were evaluated clinical and anthropometric variables, food consumption frequency and scholar performance. Corporal mass index was used to classify the nutritional pattern, and the abdominal circumference was used to classify the risk to cardiovascular diseases using the ration between the abdominal circumference and height. The food quality was investigated using an eating frequency questionnaire, and the scholar performance by the school records. The data was analyzed using descriptive and analytical statistics at SPSS® software admitting a significance level of 5%.
RESULTS: Most of teenagers were females, were attending the first year of high school, were not working by the time the data was collected and had an approval index of 96% during the last three years. Concerning the nutritional pattern, 75% were eutrophics. 82% of the teenagers could be considered free of cardiovascular diseases. Was verified a relevant difference (p <0,05) regarding the consumption of industrialized products, where girls showed higher consumption than boys. No relevant differences were verified between the anthropometric variables and the prevalence of school failure.
CONCLUSION: The students have eutrophic nutritional patterns with no risk of cardiovascular diseases, there is a prevalence of industrialized products consumption by girls and the school failure was not associated to overweight or obesity.

Resumo:
OBJETIVO: Identificar o estado nutricional, consumo alimentar e aproveitamento escolar em alunos de uma escola estadual de Flores da Cunha, RS.
MÉTODOS: Estudo descritivo transversal realizado com 100 alunos do ensino médio, com idade entre 14 a 17 anos. Avaliou-se variáveis clínicas, antropométricas, frequência de consumo alimentar e aproveitamento escolar. O Índice de Massa Corporal foi utilizado para classificação do estado nutricional e a circunferência da cintura para classificar o risco de doença cardiovascular através da relação cintura/estatura. A qualidade alimentar foi investigada a partir de um questionário de frequência alimentar, e o aproveitamento escolar através do histórico escolar. Os dados foram analisados por estatística descritiva e analítica no SPSS® sofware com nível de significância de 5%.
RESULTADOS: A maioria dos adolescentes era do sexo feminino, estava frequentando o 1° ano do ensino médio, não trabalhava no momento da pesquisa e teve índice de aprovação de 96% nos últimos 3 anos. Quanto ao estado nutricional, 75% encontravam-se eutróficos. Para a relação cintura/estatura, 82% dos adolescentes estavam sem risco para doenças cardiovasculares. Houve diferença significativa (p <0,05) quanto ao consumo de produtos industrializados, mostrando maior consumo entre as meninas em relação aos meninos. Não houve diferença significativa das variáveis antropométricas com a prevalência de reprovação escolar.
CONCLUSÃO: A eutrofia caracterizou o estado nutricional dos alunos, os mesmos não apresentam risco de doença cardiovascular, houve prevalência do consumo de produtos industrializados entre as adolescentes e a reprovação escolar não se associou a sobrepeso e obesidade.

INTRODUCCIÓN

Según la Organización Mundial de Salud (OMS) la adolescencia es el período entre 10 y 19 años de edad marcado por el crecimiento y desarrollo acelerado, en el cual el estado nutricional indica condiciones de una vida saludable². En el inicio de la adolescencia, las transformaciones biológicas y las alteraciones en la personalidad ocurren juntas, y así como el cuerpo, van adquiriendo una nueva forma. Se modifica también la imagen mental, donde el adolescente pasa a creer que su imagen corporal está desproporcional a la imagen idealizada³. Una alimentación saludable debía formar parte de la enseñanza primaria para que en la vida adulta fueran reducidos los problemas consecuentes de una dieta alimenticia no adecuada. Así, además de la familia y de los medios de comunicación, la escuela tiene un papel importante en el desarrollo de los hábitos alimenticios del niño, ya que ejercen gran influencia sobre la salud, el crecimiento y el desarrollo de individuos.

Los estándares de ingestión dietética durante la infancia y adolescencia pueden predecir la ocurrencia de obesidad y enfermedades cardiovasculares en la edad adulta4. Cambios en la alimentación de las familias, incluyendo aumento del consumo de fast food, comidas pre-elaboradas y refrescos fueron implantados en esos últimos 30 años5.

Se sabe todavía que el exceso de peso entre adolescentes tiene origen multifactorial, entre ellos factores genéticos y ambientales, incluyendo hábitos de vida. La genética aporta en promedio con 25% a 30% de los factores asociados a la ocurrencia de obesidad. Factores sociales y económicos están normalmente asociados negativamente a eventos de salud y nutrición6. Los datos de la última Pesquisa de Presupuestos Familiares (POF)7 revelan que la prevalencia de sobrepeso y obesidad en Brasil fue, respectivamente del 21,5% y 5,8 % en adolescentes. En la Región Sur, la evolución del exceso de peso pasó del 20,3% al 24,6% para adolescentes del sexo masculino, y del 17,7% al 21% para las adolescentes del sexo femenino7,8.

El estado nutricional del adolescente es de particular interés, pues la presencia de obesidad en esta franja etaria ha sido asociada al surgimiento precoz de hipertensión arterial, dislipidemias, aumento de la ocurrencia de diabetes tipo 2, disturbios emocionales, además de comprometer la postura corporal y causar alteraciones en la locomoción9.

La escuela es un espacio adecuado para la implantación de políticas públicas que tengan por objetivo la promoción de salud, siendo que el desarrollo de la vigilancia de los disturbios nutricionales debe formar parte de las actividades escolares, pues la falta de nutrientes puede acarrear una serie de dificultades motrices y cognitivas10. Asimismo, el objetivo del estudio fue identificar estado nutricional, consumo alimenticio y aprovechamiento escolar en alumnos de una escuela estadual de Flores da Cunha, RS.


MÉTODOS

Se trató de un estudio descriptivo de delineamiento transversal realizado en una escuela estadual de Flores da Cunha, RS. En la ocasión de la pesquisa, 650 alumnos de enseñanza media de 14 a 17 años fueron invitados a participar, sin embargo, posterior a explicación detallada de los objetivos, riesgos y beneficios, solamente 100 alumnos devolvieron firmados por sus responsables el Término de Consentimiento Libre y Esclarecido (TCLE) y fueron incluidos en el estudio. Ese número fue el número de muestra final utilizado en la presente pesquisa. La recolección de datos fue realizada en agosto de 2013. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética en Pesquisa (CEP) de la Asociación Cultural y Científica Virvi Ramos, conforme parecer Nº 10172513.0.000.5523.

La colecta de datos antropométricos fue realizada en la propia escuela, en una sala reservada para la pesquisa. Para confirmación del peso se utilizó una balanza portátil, electrónica, con capacidad de hasta 180 kg, de marca WISO®. Los estudiantes fueron pesados con el mínimo de ropa posible y sin zapatos. Para obtención de la estatura fue utilizado un estadiómetro con extensión de 2,06 metros y división de 0,1cm de la marca SANNY®. La estatura fue obtenida con los alumnos en posición erecta, pies descalzos, unidos y en paralelo, nalgas, hombros y la parte posterior de la cabeza posicionada adecuadamente en el estadiómetro, y los brazos sueltos a lo largo del cuerpo. Fue recomendado que, durante a confirmación, el individuo se mantuviera en posición erecta, sin encogerse o estirarse, mirando hacia el frente.

A partir de esas medidas de peso y estatura fue calculado el índice de masa corporal (IMC). Se clasificó el estado nutricional desde los índices recomendados por la OMS (2007)11 para adolescentes.

La medida de la circunferencia de la cintura fue realizada con los alumnos en pie, utilizándose una cinta métrica no extensible de la marca SIGVARIS®. La cinta circuló al alumno en el punto medio entre la cresta ilíaca y el reborde costal. La lectura fue hecha en el momento de la expiración. La medida de circunferencia de la cintura fue utilizada para clasificar el riesgo de enfermedad cardiovascular a través de la relación cintura/estatura (RCE)12, adoptándose como punto de corte el valor de >0,50 cm para ambos géneros.

La calidad de la alimentación fue investigada a partir del el cuestionario de frecuencia alimenticia de Fonseca13, por ser un instrumento práctico, de rápida aplicación y contener los alimentos que forman parte de la alimentación gaucha (ej. charqui) y de adolescentes (ej. refrescos). También fueron cuestionados ítems relacionados a la evaluación de salud y alimentación.

El aprovechamiento escolar fue evaluado a través del histórico escolar de los alumnos suministrado por la secretaría de la escuela. Fueron analizados los últimos tres años de estudio, verificando la aprobación o reprobación de los participantes.

El análisis de los datos fue realizado en el software SPSS (Statistical Package sea the Social Sciences) versión 19.0. El nivel de significancia estadístico considerado fue del 5% (p<0,05). Las variables categóricas fueron descritas a través de frecuencias absolutas y relativas. La asociación entre las variables categóricas fue evaluada por la prueba Chi-cuadrado de Pearson.


RESULTADOS

Las características de los participantes del estudio son presentadas en la Tabla 1. Se observó que la mayoría de los adolescentes eran del género femenino (74%), estaban frecuentando el 1° año de enseñanza media (68%), no trabajaban en el momento de la pesquisa (68%) y tuvieron un índice de aprobación del 96% en los últimos 3 años.




Al ser consultados en relación a la presencia de patologías, entre ellas hipercolesterolemia, alteraciones de la presión arterial, diabetes mellitus y anemia, 84% de los adolescentes contestaron negativamente. Del mismo modo, 53% afirmaron que no tenían familiares con las patologías consultadas. Con relación al estado nutricional, 75% de los adolescentes se encontraban eutróficos y 82% sin riesgo para enfermedades cardiovasculares.

La Tabla 2 muestra la frecuencia de consumo semanal de los grupos alimenticios de acuerdo con el género. Se puede observar que 42,3% de los adolescentes del género masculino consumen menos de 1 vez en la semana carnes saladas, 46,2% consumen huevos y 42,3% consumen fritos de 1 a 3 veces por semana. Ya para las adolescentes del género femenino, se verificó que el 78,4% no utilizan mantequilla en la alimentación, y el 46,2% no tienen hábito de consumo de carne de cerdo. En cuanto a productos industrializados, embutidos, carne de vaca y refresco, el consumo indicado es de 1 a 3 veces por semana por las adolescentes en proporción al 48,6%, 45,9%, 59,4% y 41,9%, respectivamente. Se observó también que las niñas tienen consumo de azúcar para endulzar, caramelos y verduras 4 o más veces en la semana, en proporción mayor que los niños.




Hubo diferencia significativa con relación al consumo de productos industrializados en cuanto al género, es decir, adolescentes del género femenino presentaron mayor consumo de productos industrializados con relación al género masculino (p <0,019) (Tabla 2). Se destacan también en los resultados opciones de alimentos con mayor consumo entre los adolescentes estudiados: fast food (73% cheese burguer, 57% pizza y 47% hotdog); frutas y verduras (69% manzana, 66% banana, 62% naranja y 80% lechuga, 54% tomate, 33% zanahoria); lácteos y embutidos (83% leche, 80% queso, 71% yogur, 74% jamón, 46% salchicha y 45% salame).

Los resultados encontrados para las variables antropométricas (estado nutricional y RCE) no presentaron diferencia significativa (p=0,425 y p=0,554, respectivamente) con relación a la prevalencia de reprobación escolar entre los adolescentes.


DISCUSIÓN

Los resultados descriptivos de este estudio apuntan prevalencia de adolescentes del sexo femenino frecuentando el 1° año y con óptimo índice de aprobación escolar en los últimos 3 años. Se observó en este estudio que la mayoría de los adolescentes no trabajaban, es decir, no ejercían actividad remunerada. El hecho de la mayoría de los adolescentes no trabajar está relacionado a la edad que los mismos presentan en el 1º año de enseñanza media, o sea, alrededor de 13 a 14 años, edad en la que aún no se permite trabajo formal remunerado.

Actualmente, jóvenes menores de dieciocho años tienen la oportunidad de aprender un oficio y aún conseguir una renta extra de forma saludable y legal a través de un programa de gobierno denominado Joven Aprendiz. Este programa respeta todas las reglas para que el trabajo no estorbe ni el desarrollo, ni los estudios escolares de los jóvenes. De esta forma, el proyecto ofrece cursos técnicos capaces de adaptar y capacitar estos jóvenes, desde temprano, para atender a las demandas del mercado, facilitando su inserción en el mismo14. Algunas empresas poseen el Programa de Alimentación del Trabajador (PAT), el cual da prioridad de servicio a los trabajadores de baja renta. Así, se cree que puede ofrecer una alimentación más equilibrada y saludable a los jóvenes, una vez que en el PAT la comida es planeada por profesionales de nutrición15.

La ausencia de patologías en la mayoría de los adolescentes estudiados es previsible, una vez que son más prevalentes en edades más avanzadas de la vida. Esto no excluye la necesidad de proyectos nutricionales que incentiven la alimentación saludable entre los escolares, haciendo que eviten el consumo excesivo de alimentos ricos en carbohidratos, grasas y sodio, una vez que la mala alimentación puede llevar a patologías en edades precoces. Entre ellos también fue relatada ausencia de patologías familiares, siendo este hecho un buen indicativo de salud, visto que algunas patologías son hereditarias.

En relación al estado nutricional a través del IMC (Kg/m2), los resultados de este estudio corroboran los de Garcia et al.16 donde 78,4% de los adolescentes investigados también se encontraban en la franja de la eutrofia. La prevalencia de eutrofia en esta edad es favorable por el hecho de evitar varias enfermedades como diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, cáncer y también el bullying, que están debidamente asociados con el estereotipo de delgadez u obesidad. Por residir en la región de la sierra gaucha, la prevalencia de eutrofia también es positiva, una vez que el clima frío y las preparaciones de esta región, típica italiana (pizza, masas, arroz carretero de charqui, quesos diversos y dulces como artemisa y sagú con crema, entre otros) podrían favorecer la obesidad.

Con relación a la medida de la cintura/estatura (RCE), 82% de los adolescentes evaluados no presentan riesgo de desarrollo de enfermedades cardiovasculares (DCV). Esos resultados pueden estar relacionados al consumo de productos con cantidades excesivas de grasa, azúcar y sodio, además de calorías vacías, que no traen beneficio alguno al organismo del adolescente, pudiendo incluso ocasionar acumulación de grasa localizada en mayor cantidad en la región abdominal. El consumo alimenticio semanal mostró que las niñas ingirieron mayor cantidad de productos industrializados (48,6%), golosinas en general, como caramelos y dulces (48,6%). Los mismos resultados fueron encontrados en los estudios de Costa et al.17 (59,5%) y Malta et al.18 (50,9%), en los cuales las adolescentes consumían con mayor frecuencia azúcar, bombones, caramelos/dulces.

A pesar de la mayoría de los adolescentes de la pesquisa ser eutróficos (75%), los valores de sobrepeso (21%) y obesidad (4%) refuerzan la necesidad de orientación del consumo alimenticio. Mendonça et al.19 apuntaron como principales factores dietéticos responsables por el aumento del sobrepeso/obesidad en los brasileños la alimentación fuera de casa, el aumento en la oferta de comidas rápidas (fast food) y la ampliación del uso de alimentos industrializados/procesados. Se puede observar que esos factores son nocivos y pueden acontecer también en edades precoces, como en la adolescencia, como fue visto en el estudio, principalmente entre las adolescentes y el consumo de alimentos industrializados.

Neutzling et al.5, en su estudio con adolescentes de ambos géneros, citan que la frecuencia de consumo de alimentos industrializados, como papas fritas y salados, en consumo máximo de una vez por semana, fue más frecuente entre el género masculino, opuesto a los resultados de este estudio.

Para el consumo de verduras y frutas, se observó frecuencia de ingestión elevada, o sea, 4 o más veces en la semana. Estos datos son positivos debido al hecho de que el consumo de tales alimentos ayuda en la prevención de enfermedades y evita el sobrepeso y obesidad. Corroborando a los resultados presentados, en el estudio de Costa et al.17, los alimentos consumidos con mayor frecuencia por los adolescentes, semanalmente, fueron lechuga, tomate, zanahoria, naranja, banana y manzana. El consumo de frutas y verduras es evidente en el programa de la OMS para prevención de enfermedades crónicas en la vida adulta20.

Los resultados del presente estudio pueden servir de base para apoyar prácticas alimenticias más saludables en la adolescencia y minimizar el surgimiento de patologías en edades precoces. La escuela puede aportar como promotora de actividades que incentiven la educación alimenticia y nutricional desarrollando proyectos que estimulen el consumo de alimentos regionales en sustitución a los industrializados, garantizando autonomía para los adolescentes en sus elecciones alimenticias.

Se concluye en este estudio que la mayoría de los adolescentes estudiados eran eutróficos, sin riesgo de DCV por la relación cintura/estatura, donde adolescentes del género femenino tenían mayor consumo de productos industrializados y que la reprobación escolar no se asoció al sobrepeso y obesidad de los adolescentes.


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