Revista Adolescência e Saúde

Revista Oficial do Núcleo de Estudos da Saúde do Adolescente / UERJ

NESA Publicação oficial
ISSN: 2177-5281 (Online)

Vol. 14 nº 1 - Ene/Mar - 2017

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Páginas 65 a 73


Factores de riesgo asociados al desarrollo de presión arterial alta en adolescentes

Risk factors associated with the development of arterial hypertension in adolescents

Fatores de risco associados ao desenvolvimento de pressão arterial elevada em adolescentes

Autores: Sarita Müller1; Elisângela Colpo2; Franceliane Jobim Benedetti3

1. Graduación en Nutrición por el Centro Universitario Franciscano (UNIFRA). Santa Maria, RS, Brasil
2. Doctorado en Bioquímica Toxicológica por la Universidad Federal de Santa Maria (UFSM). Santa Maria, RS, Brasil. Profesora del Curso de Graduación en Nutrición del Centro Universitario Franciscano (UNIFRA). Santa Maria, RS, Brasil
3. Doctorado en Salud del Niño y del Adolescente por la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS). Porto Alegre, RS, Brasil. Profesora del Curso de Graduación en Nutrición del Centro Universitario Franciscano (UNIFRA). Santa Maria, RS, Brasil

Sarita Müller
Rua Appel, nº 298, apto 402, Bom Fim
Santa Maria, RS, Brasil. CEP: 97015-030
sarita_muller@hotmail.com

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Como citar este artículo

Palabra Clave: Presión arterial, enfermedades cardiovasculares, antropometría, adolescente.
Keywords: Arterial pressure, cardiovascular diseases, anthropometry, adolescent.
Descritores: Pressão arterial, doenças cardiovasculares, antropometria, adolescente.

Resumen:
OBJETIVO: Verificar la prevalencia de los factores de riesgo asociados al desarrollo de la presión arterial alta en adolescentes matriculados en escuelas públicas de la ciudad de Santa Maria - RS.
MÉTODOS: Estudio de carácter transversal con muestra constituida por estudiantes con edad entre 10 y 19 años de ambos sexos. Fueron realizados análisis antropométricos de Índice de Masa Corporal (IMC) y circunferencia de cintura (CC), como también preguntas ligadas a la práctica de actividad física, consumo alimenticio, datos socioeconómicos y presión arterial (PA). Los resultados están presentados en media y desvío estándar. Para asociación de las variables se utilizó el test de Chi-cuadrado; en la comparación fue empleado el test t-Student y la razón de prevalencia (RP) fue verificada por el test de Poisson. Valores de p<0,05 fueron considerados estadísticamente significativos.
RESULTADOS: Fueron evaluados 576 adolescentes con promedio de edad de 16±1,29 años. El IMC, CC y el sexo mostraron diferencia significativa entre la PA con y sin alteración. En los adolescentes con exceso de peso se observó la RP de 1,22 y los con a CC elevada presentaron RP de 1,27 y PA alterada.
CONCLUSIÓN: La PA alterada en los adolescentes presentó razón de prevalencia significativa asociada a factores modificables exceso de peso y de adiposidad abdominal, además del sexo. De esta forma, estrategias para control de peso son necesarias.

Abstract:
OBJECTIVE: Verify the prevalence of risk factors associated to the development of elevated blood pressure in adolescents of public schools at Santa Maria - RS.
METHODS: Cross sectional study with the sample including students with age between 10 and 19 years of both genders. Were taken anthropometric measures, Body Mass Index (BMI) and waist circumference (WC), as well as data about practice of physical activity, food consumption, social demographic status and blood pressure(BP). Results are presented as median and standard deviation. Statistical analysis used Pearson's chi-square test, t -Student Test; Prevalence Ratio (PR) was verified by Poisson test. Values above p<0,05were considered statistically significant.
RESULTS: Were evaluated 576 adolescents with mean age of 16±1,29 years old. BMI, WC and gender demonstrate statistical difference between altered and normal BP. In the overweight adolescents was observed PR of 1,22 and the ones with elevated WC presented PR of 1,27 and elevated BP.
CONCLUSION: The altered BP in the adolescents presented significant prevalence ratio when associated to modifiable factors as overweight, abdominal adiposity, besides gender. So, strategies to control blood pressure are necessary.

Resumo:
OBJETIVO: Verificar a prevalência dos fatores de risco associados ao desenvolvimento da pressão arterial elevada em adolescentes matriculados em escolas públicas da cidade de Santa Maria - RS.
MÉTODOS: Estudo de caráter transversal com amostra constituída por estudantes com idade entre 10 e 19 anos de ambos os sexos. Foram realizadas análises antropométricas do Índice de Massa Corporal (IMC) e circunferência da cintura (CC), como também questões ligadas à pratica de atividade física, consumo alimentar e dados socioeconômicos e pressão arterial (PA). Os resultados estão apresentados em média e desvio padrão. Para associação das variáveis utilizou-se o teste de qui-quadrado, na comparação foi empregado o teste t-Student e a razão de prevalência (RP) foi verificada pelo teste de Poisson. Valores de p<0,05 foram considerados estatisticamente significativos.
RESULTADOS: Foram avaliados 576 adolescentes com média de idade de 16±1,29 anos. O IMC, CC e o sexo mostraram diferença significativa entre a PA com e sem alteração. Nos adolescentes com excesso de peso observou-se a RP de 1,22 e os com a CC aumentada apresentaram RP de 1,27 e PA alterada.
CONCLUSÃO: A PA alterada nos adolescentes apresentou razão de prevalência significativa quando associadas aos fatores modificáveis excesso de peso e de adiposidade abdominal, além do sexo. Dessa forma, estratégias para controle de peso são necessárias.

INTRODUCCIÓN

Las enfermedades cardiovasculares constituyen una de las principales causas de muerte en el mundo, y su crecimiento en los países en desarrollo alerta al potencial impacto en las clases sociales menos favorecidas1. Entre las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión arterial sistémica (HAS) es el factor de riesgo más común y está asociado al aumento de la mortalidad cardiovascular1. Estudios muestran que la HAS en el adulto se inicia aún en la infancia, lo que tiende a aumentar la preocupación con la evaluación rutinaria de los niveles de presión arterial de niños y adolescentes2,3.

Diversos factores pueden estar conectados a esas enfermedades crónicas no transmisibles, y el exceso de peso se ha mostrado el más frecuente en adolescentes. La obesidad, el sedentarismo y el aumento de la ingestión de alimentos con alto tenor calórico y de sal, surgen como predisponentes al aparecimiento o agravante de enfermedades cardiovasculares asociadas a comorbilidades, como el síndrome metabólico, diabetes mellitus, dislipidemias e hipertensión arterial sistémica2,3, además de la enfermedad arterial coronaria, que es la mayor causa de morbimortalidad en la vida adulta5,6.

Indicadores antropométricos, como el índice de masa corporal (IMC) y la circunferencia de cintura (CC) son ampliamente utilizados en estudios epidemiológicos y en la práctica clínica. Debido a su fácil realización, precisión y reproducción, esos métodos son importantes para el diagnóstico de sobrepeso/obesidad.

Frente a lo expuesto, se resalta que el objetivo de este estudio es verificar la prevalencia de los factores de riesgo asociados al desarrollo de la presión arterial alta en adolescentes matriculados en escuelas públicas en la ciudad de Santa Maria/RS.


MATERIALES Y MÉTODOS

Esta es una pesquisa del tipo transversal, realizada con adolescentes de ambos sexos, matriculados en ocho escuelas de enseñanza media de la red pública de enseñanza del área urbana del municipio de Santa Maria/RS. El muestreo fue realizado de forma aleatoria por sorteo de grupos, proporcional al número de alumnos de las escuelas. El período de colecta de datos ocurrió de marzo a agosto de 2010. Los datos fueron colectados por las autoras y académicos del curso de Nutrición anteriormente capacitados.

El rellenado de los datos fue realizado en sala de clase por medio de cuestionarios individualizados. En esa etapa se utilizó un cuestionario de clasificación socioeconómica, nivel de actividad física y cuestionario simplificado de frecuencia alimenticia. La recolección de datos antropométricos ocurrió de forma individual, en lugar separado y siguió procedimientos estandarizados para confirmación de peso, altura y circunferencia de la cintura.

Fueron incluidos en este estudio adolescentes con edades entre 10 y 19 años, de ambos sexos, matriculados en la red pública de enseñanza y fueron excluidos los que presentaron incapacidad física y/o mental, que imposibilitara las evaluaciones y comprometiera las medidas.

Los factores de riesgo evaluados considerados predisponentes para el surgimiento de la presión arterial (PA) alta fueron: el IMC, la altura para la edad, a CC, el consumo alimenticio, el uso de alcohol y tabaco. Otro factor evaluado fue el nivel de actividad física, que puede funcionar como inhibidor del surgimiento de enfermedades cardiovasculares.

Las características socioeconómicas de las familias de los adolescentes fueron investigadas utilizando el instrumento Criterio Brasil, de la Asociación Brasileña de Empresas de Pesquisa (ABEP)7, que genera una puntuación conforme instrucción del jefe de familia y la pose de ítems de comodidad en el hogar, permitiendo definir la clase económica.

Los datos antropométricos (peso, altura y CC) fueron verificados en duplicado, siendo así considerado el valor promedio de las medidas. Para verificación del peso fue utilizada una balanza portátil digital electrónica de la marca Plenna® con capacidad de hasta 150kg, y para la altura fue utilizado un estadiómetro portátil de la marca Seca® con extensión de hasta 220cm. Esos instrumentos de evaluación se encontraban debidamente calibrados.

El estado nutricional de los adolescentes fue clasificado de acuerdo con el score-z de IMC para edad y altura para edad, propuesto por la Organización Mundial de Salud (2007)8. Los datos recolectados fueron analizados en el programa Anthroplus. Para este estudio, se utilizó el punto de corte z score ≥1para diagnosticar el exceso de peso.

La relación altura ideal para edad fue realizada8 utilizando el score de -3 para aquellos individuos con estatura considerada muy baja estatura para la edad, entre ≥3 e <-2 aquellos considerados con baja estatura para edad y ≥-2 estatura adecuada para la edad. La CC fue verificada con una cinta métrica inelástica posicionada en el punto mínimo del tronco, entre el reborde costal y la cresta ilíaca. Para la clasificación, se consideró >percentil 80, exceso de adiposidad abdominal9.

La PA fue contrastada en un único momento con equipo calibrado de la marca Omerom® 705 CP-II, con los individuos en reposo. Fue utilizado brazalete de tamaño adecuado al brazo del paciente, cerca de 2 a 3 cm arriba de la fosa antecubital, centralizando la bolsa de goma sobre la arteria braquial. La anchura de la bolsa de goma debe corresponder al 40% de la circunferencia del brazo, y su largo debe envolver por lo menos 80%. La presión arterial fue clasificada de acuerdo con la Sociedad Brasileña de Pediatria10, que considera normal la PA < percentil 90, conforme la edad y percentil de estatura. Por lo tanto, fueron considerados con PA alterada los adolescentes que presentaron valores arriba del percentil 90.

Con relación al nivel de actividad, fue utilizado el Cuestionario Internacional de Actividad Física (IPAQ)11, que clasifica a los individuos en tres categorías: exiguamente activo, suficientemente activo y muy activo.

Para analizar el consumo alimenticio, fue utilizado el cuestionario simplificado para evaluación en adolescentes del consumo de alimentos marcadores de riesgo cardiovascular, propuesto por Chillara y Sichieri12. El cuestionario presenta nueve apartados alimenticios (papas fritas, bistec o carne asada, bizcochos, pasteles, leche integral, hamburguesa, quesos, mantequilla o margarina, longaniza o salchicha) que son considerados predictivos de enfermedades coronarias debido a su potencial factor agresivo y composición química. Ese cuestionario tiene una puntuación que considera el consumo adecuado cuando el total sea menor o igual a 100; entre 101 y 119, el consumo es elevado; igual o mayor que 120, el consumo es considerado excesivo. Esa puntuación considera a los alimentos presentes en el cuestionario simplificado de frecuencia alimenticia según fue citado anteriormente.

La presente pesquisa fue aprobada por el Comité de Ética en Pesquisa (CEP) de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul (UFRGS), bajo el protocolo de número 20009. Además, fueron respetados todos los aspectos éticos conforme la Resolución nº 196, del 10 de octubre de 1996, del Consejo Nacional de Salud, que define las directrices y normas reguladoras de pesquisas con seres humanos. Esos aspectos fueron tomados en consideración teniendo como mérito dar énfasis a los compromisos éticos con los sujetos de pesquisa. Todos los participantes, obligatoriamente, tuvieron el Término de Consentimiento Libre y Esclarecido (TCLE) firmado y autorizado por sus responsables.

Los resultados fueron presentados en media y desvío estándar. Para análisis de las variables cualitativas se utilizó el test de Chi-cuadrado; en la comparación de las variables fue empleado el test t-Student; ya la razón de prevalencia (RP) fue verificada por el test robusto de Poisson para analizar variables bivariadas. Se consideraron valores de p<0,05 estadísticamente significativos. Los resultados fueron analizados por medio del software estadístico Statistical Package sea the Sciences (SPSS) versión 18.0.


RESULTADOS

Fueron evaluados 576 adolescentes con promedio de edad de 16±1,2 años, siendo la mayoría de la muestra compuesta por estudiantes del sexo femenino (55,4%).

En la Tabla 1 están presentados los datos de la asociación de factores de riesgo para la alteración de la presión arterial de adolescentes matriculados en la red pública de enseñanza de la ciudad de Santa Maria/RS. Se observó que la prevalencia de presión alterada (percentil >90) fue del 25,9% entre los adolescentes, siendo mayor en el sexo masculino (15% vs. 11%, p<0,05).




En cuanto al nivel socioeconómico de los adolescentes, la muestra con mayor prevalencia para presión sin alteración fue encontrada en los que se clasificaron en nivel B1 a B2, lo que representa una renta familiar media entre R$ 2.013,00 y R$ 3.479,00. Los adolescentes que no tienen el hábito de fumar (96,0%) y ni de ingerir bebida alcohólica (66,7%) fueron apuntados como la mayoría en este estudio (Tabla 1).

Se destaca que el 74% de los adolescentes identificados sin alteración de la PA y 26% con alteración presentan exceso en el consumo de alimentos marcantes de riesgo cardiovascular (Tabla 1).

Las variables IMC, CC y sexo mostraron diferencia significativa para el desarrollo de la presión alterada. No hubo diferencia estadística entre las variables nivel socioeconómico, tabaco, consumo de bebida alcohólica, consumo alimenticio y práctica de actividad física con alteración o no de PA (Tabla 1).

En la Tabla 2 se describe la razón de prevalencia (RP) con 95% de confianza (IC) de los factores asociados a la presión arterial alterada en adolescentes conforme el sexo. Considerando el nivel de actividad física, se observó que los estudiantes suficientemente y muy activos presentan RP 0,93 0,92 con relación a la presión arterial alterada, respectivamente (Tabla 2).




Con relación al IMC, se verificó que, en los adolescentes con exceso de peso, la RP fue de 1,22 para a PA alterada, o sea, percentil <90 (Tabla 2). La media de IMC obtenida para los adolescentes con PA sin alteración fue 21,2±3,2 kg/m² vs. 24,4±6,1 kg/m² para los con PA alterada (p<0,05).

Los adolescentes que poseen a CC elevada tienen RP de 1,27 para tener la presión arterial alterada (Tabla 2). La media de la CC verificada en los estudiantes que tienen a PA sin alteración fue de 70,3±7,2 cm. Para los con PA alterada, fue de 78,3±12,5 cm (p<0,05).


DISCUSIÓN

Se verificó en la presente pesquisa la razón de prevalencia para hipertensión arterial, logrando resultados significativos con relación a variables como sexo, IMC y CC. El sexo masculino fue el que tuvo mayor prevalencia de PA alterada. En cuanto al IMC, tanto los estudiantes con exceso de peso como los sin exceso de peso presentaron mayor prevalencia de PA sin alteración, y los adolescentes identificados con la CC elevada se evidenciaron con mayor porcentaje en este estudio.

En estudio realizado por Silva et al.13, fueron evaluados individuos entre 11 y 13 años, matriculados en escuelas públicas y privadas de la ciudad de Taguatinga/DF. En ese estudio, los pesquisidores observaron que el sexo masculino demostró valores más altos de presión arterial comparado al sexo femenino. Resultados semejantes fueron constatados en estudio longitudinal que apuntó que el sexo masculino presentó mayor prevalencia de PA sistólica y diastólica alta con relación al femenino. Esos resultados pueden estar asociados a las diferencias temporales en las cuales ocurren alteraciones biológicas tales como madurez sexual, producción de testosterona y composición corporal14.

En otra pesquisa realizada en la ciudad de Porto Alegre/RS15, con población semejante al del presente estudio, incluso referente a la clase socioeconómica, se observó que ésta también no estuvo significativamente asociada a presencia de niveles elevados de PA. Asimismo, Costa et al.16 observaron que el 84,1% de los adolescentes evaluados y sus familias viven con hasta dos salarios mínimos mensuales. En esa franja de renta, los adolescentes no presentaron PA alterada. Con relación a ese aspecto, los autores sugieren que sea debido al escaso acceso a alimentos con alta densidad energética y concentración de sodio, manteniendo así, los niveles de PA controlados.

Otro aspecto apuntado como factor de riesgo para el desarrollo de la HAS es el tabaquismo y el consumo de bebida alcohólica. Freitas et al.17 indicaron prevalencias semejantes a las del presente estudio para el humo (5,4%) y superior para el alcohol (63,6%) entre individuos con edades entre 15 y 17 años. Los resultados remeten a la hipótesis de que la asociación quizá no haya sido detectada en virtud de causalidad reversa, o sea, de las limitaciones inherentes a los estudios de delineamiento transversal, en los cuales la exposición y final son colectados simultáneamente. Sin embargo, se destaca que se trata de una población joven, y la asociación entre los factores aún no está clara en la literatura.

Con relación al perfil nutricional, Katzmarzyk et al.5 evidenciaron que existe fuerte relación entre la grasa almacenada en la parte abdominal del cuerpo y el surgimiento de enfermedades cardiovasculares y metabólicas, lo que torna indispensable analizar la distribución de la grasa corporal por medio de la CC. En la presente pesquisa, la prevalencia de adolescentes con exceso de adiposidad abdominal, evidenciada por la CC, que presentó mayor porcentaje para presión alterada, fue inferior a la encontrada por Domingos et al.18, con adolescentes entre 10 y 17 años matriculados en la red pública de enseñanza de la ciudad de Cambira/PR. En ese estudio, los pesquisidores observaron que la posibilidad de adolescentes con obesidad abdominal presentar alteración de presión arterial es del 284%, comparada a estudiantes con CC normal.

Con relación al exceso de peso, Monego y Jardim19 mostraron que en una muestra de 3.388 niños y adolescentes entre siete 15 años, el IMC elevado estuvo asociado estadísticamente con niveles inadecuados de presión arterial. Sin embargo, se resalta que en el presente estudio, estudiantes con exceso de peso obtuvieron RP de 1,22 para la PA alterada, valor inferior al estudio de Gomes y Alves20, en el cual encontraron riesgo de 1,90 en estudiantes con sobrepeso, y 3,10 en los con obesidad, éstos comparados a los alumnos con estado nutricional normal.

Como se apunta en el presente estudio, los adolescentes con exceso de adiposidad abdominal presentaron PA alterada con una RP de 1,27. Ese resultado puede estar relacionado a la distribución de grasa corporal, pues aunque la CC no puede discriminar entre grasa visceral y grasa subcutánea, pesquisas ofrecen soporte a la idea de que individuos con CC alta tienen mayor probabilidad de tener hipertensión, diabetes, dislipidemia o síndrome metabólico, añadiendo información a aquella suministrada por el IMC5,18.

Otro factor que merece destacarse son los resultados referentes al nivel de actividad física, en que los individuos clasificados como suficientemente y muy activos pueden ser menos susceptibles a presentar presión arterial alterada. Sin embargo, estratificados por sexo, la menor susceptibilidad fue estadísticamente significativa apenas para el sexo masculino. Incluso, también hay resultados controversiales, como en el estudio de Silva et al.13, que evaluaron adolescentes matriculados en escuelas públicas y privadas y verificaron que la posibilidad de desarrollar HAS fue casi dos veces mayor, tanto en adolescentes considerados inactivos como en los exiguamente activos.

El consumo alimenticio no tuvo asociación significativa con el riesgo de los adolescentes presentar niveles de presión arterial elevados, lo que está de acuerdo con los resultados encontrados en otro estudio brasileño20. El hecho del consumo alimenticio no haber repercutido de manera significativa en la PA de los adolescentes, puede ser justificado, de cierta forma, por la causalidad reversa de los estudios transversales, así como por las limitaciones en la utilización del cuestionario simplificado, pues éste aún no pasó por validación y no presenta la opción de consumo adicional de sodio. Se considera también que no fueron evaluados los efectos de nutrientes protectoras que pueden confundir el análisis.


CONCLUSIÓN

En síntesis, se observó que los adolescentes con exceso de peso tuvieron mayor prevalencia de presión arterial sin alteración. En los estudiantes con PA alterada, la media de IMC fue mayor con relación a los sin PA alterada. Los que tuvieron la CC elevada presentaron mayor prevalencia de presión arterial alterada. La media de la CC obtenida en los que tienen PA alterada fue mayor con relación a los que no tienen PA alterada. Fue observado que un bajo porcentaje de estudiantes identificados con PA alterada solía consumir alimentos en exceso.

Esos resultados son preocupantes en los días actuales y evidencian la importancia del monitoreo sistemático de la PA, pues el aumento del consumo de alimentos calóricos, ricos en grasas y sodio, la inactividad física y la obesidad, entre otros factores, colabora para la propensión del desarrollo de agravantes relacionadas a enfermedades cardiovasculares. Considerando que los factores de riesgo presentados en este estudio son modificables, aparte del sexo, se sugiere implementar estrategias para control de peso por medio de una alimentación adecuada y de práctica física regular, y así estimular al adolescente a ejercer el papel modificador de comportamiento.


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