Revista Adolescência e Saúde

Revista Oficial do Núcleo de Estudos da Saúde do Adolescente / UERJ

NESA Publicação oficial
ISSN: 2177-5281 (Online)

Vol. 14 nº 1 - Ene/Mar - 2017

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Páginas 74 a 87


Derechos sexuales y reproductivos en la adolescencia: una revisión integral

Sexual and reproductive rights in adolescence: an integrative review

Direitos sexuais e reprodutivos na adolescência: uma revisão integrativa

Autores: Maria Beatriz de Assis Veiga1; Adriana Lemos Pereira2

1. Doctoranda por el Programa de Post-Graduación en Enfermería y Biociencias (PPENFBIO) de la Universidad Federal del Estado de Rio de Janeiro (UNIRIO). Máster en Enfermería por la Universidad Federal del Estado de Rio de Janeiro (UNIRIO). Rio de Janeiro, RJ, Brasil
2. Doctora en Salud Colectiva por el Instituto de Medicina Social (IMS) de la Universidad del Estado de Rio de Janeiro (UERJ). Docente del Programa de Post-Graduación en Enfermería de la Universidad Federal del Estado de Rio de Janeiro (UNIRIO). Rio de Janeiro, RJ, Brasil

Maria Beatriz de Assis Veiga
Universidade Federal do Estado do Rio de Janeiro
Avenida Pasteur, 266, Urca
Rio de Janeiro, RJ, Brasil. CEP: 22290-240
maribi.v@uol.com.br

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Como citar este artículo

Palabra Clave: Adolescente, embarazo en la adolescencia, derechos humanos.
Keywords: Adolescent, pregnancy in adolescence, human rights.
Descritores: Adolescente, gravidez na adolescência, direitos humanos.

Resumen:
OBJETIVO: Identificar las producciones científicas brasileñas en los diez últimos años sobre derechos sexuales y reproductivos del adolescente.
METODOLOGÍA: Estudio de revisión integral utilizando la red de la Biblioteca Virtual de Salud para estudio de estudios abordando la temática durante los años 2002 a 2012.
RESULTADOS Y DISCUSIONES: Del total de 10 artículos, 90% tenían abordaje cualitativo; el mayor número de publicaciones fue entre los años de 2011 Y 2012, en el área de psicología, realizados en la región Sureste de Brasil. Se evidenció que además de la violación de los derechos de los adolescentes, hay asociación entre reproducción y condiciones socioeconómicas.
CONCLUSIÓN: La mitad de la producción analizada se concentró en el área de la psicología, con predominio de pesquisas cualitativas divulgadas en los años 2011 y 2012. Los núcleos temáticos se concentraron en la discusión de género, en los derechos sexuales y reproductivos y en la sexualidad y reproducción. Se identifica una laguna importante en el área de Enfermería acerca de la temática, apuntando a la necesidad de ampliar pesquisas a ese respecto.

Abstract:
OBJECTIVE: Identify Brazilian scientific productions over the last ten years about teenagers' sexual and reproductive rights.
METHODOLOGY: Integrative review using the Health Virtual Library network to research studies dealing with this subject during 2002 to 2012.
RESULTS AND DISCUSSION: From 10 articles, 90% had qualitative approach; the larger number of publications took place between 2011 and 2012, on the psychology field, and were carried out on Southeast region of Brazil. It was evident that beyond teenagers' right violation, there is an association between reproduction and socioeconomic conditions.
CONCLUSION: Half of the analyzed production was centered on Psychology field with a predominance on qualitative approach researches, disclosed on 2011 and 2012. The central themes were focused on gender discussion, sexual and reproductive rights and sexuality and reproduction. An important gap about this subject has been identified on Nursing field, which points to the need of expansion of this kind of the researches.

Resumo:
OBJETIVO: Identificar as produções científicas brasileiras nos dez últimos anos sobre direitos sexuais e reprodutivos do adolescente.
METODOLOGIA: Estudo de revisão integrativa utilizando a rede da Biblioteca Virtual de Saúde para levantamento de estudos abordando a temática durante os anos de 2002 a 2012.
RESULTADOS E DISCUSSÕES: Do total de 10 artigos, 90% tinham abordagem qualitativa; o maior o número de publicações foi entre os anos de 2011 e 2012 na área da psicologia, realizados na região Sudeste do Brasil. Evidenciou-se que além da violação dos direitos dos adolescentes, há associação entre reprodução e condições socioeconômicas.
CONCLUSÃO: A metade da produção analisada concentrou-se na área da psicologia com predomínio de pesquisas qualitativas, divulgadas nos anos de 2011 e 2012. Os núcleos temáticos concentraram-se na discussão de gênero, nos direitos sexuais e reprodutivos e na sexualidade e reprodução. Identifica-se uma lacuna importante na área de Enfermagem acerca da temática, apontando para a necessidade de ampliar as pesquisas a esse respeito.

INTRODUCCIÓN

La adolescencia es una fase del ciclo vital humano que corresponde a la franja etaria entre 10 y 19 años que, actualmente, corresponde al 18% de los brasileños1. La adolescencia es reconocida como la etapa de preparación para la vida adulta, anexada por intensas transformaciones biológicas, psicológicas y sociales. Los efectos de esa fase encuentran al adolescente, su familia y la sociedad. El individuo, en proceso de bruscos cambios, sufre el redescubrimiento de la sexualidad, cuando generalmente ocurre el primer contacto genital2, y de la pubertad, en que posibilita la reproducción.

La visión de que el niño y el adolescente necesitaban protección específica surge en 1924 con la Declaración de Ginebra3. Pero solamente en 1990 es creado el Estatuto del Niño y del Adolescente4 que, aunque garantice a esa parcela de la población todos los derechos inherentes a la persona humana, no menciona específicamente los derechos a la sexualidad y a la reproducción. Esos son descritos en la Conferencia sobre Población y Desarrollo y en la Conferencia Internacional Sobre la Mujer realizadas, respectivamente, en 1994 y 1995. Ambas conferencias se refieren a la necesidad de los adolescentes sobre tener acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, y a informaciones que les auxilien a alcanzar la madurez necesaria para toma de decisiones responsables.

En lo que atañe a la sexualidad y reproducción en la juventud, algunas consideraciones dirigen las acciones en ese campo, tales como: los Códigos de Ética Médica y de Enfermería, que garantizan sigilo y privacidad en el servicio al joven; la Ley de Planificación Familiar (1996) que reglamenta el derecho al acceso a la asistencia, a la concepción y contracepción; el Programa de Salud del Adolescente (PROSAD,1996); las Directrices Nacionales para Atención Integral a Adolescentes y Jóvenes (2010); el Programa de Salud en la Escuela (PSE), que acontece en el contexto de la Estrategia Salud de la Familia (ESF) y dedica parte de sus acciones a la promoción de salud sexual y reproductiva de los escolares.

La sexualidad es fundamental en todas las fases de la vida. Es influenciada por las relaciones y por el contexto social, y envuelve prácticas, saberes, satisfacción, placer y salud, entre otros aspectos. La adolescencia permite descubrimientos, experimentaciones, construcción de capacidad para la toma de decisión, de elecciones y responsabilidades. Sin embargo, se percibe la negación de algunos derechos que dirigen el ejercicio de la sexualidad, ocasionados por la imposición de la orientación sexual, de las desigualdades en las relaciones de género, de la explotación sexual, de los estigmas y estereotipos vueltos a la sexualidad y de la reproducción durante a juventud5.

El embarazo en la adolescencia es tema de preocupación de profesionales de salud, educación y de la sociedad en general. El enfoque pautado en la gestación durante esa etapa de la vida como "no deseada", "no planeada" o "precoz", oscurece aspectos más amplios del derecho a la atención integral a la salud sexual y reproductiva, como deber del Estado y de la sociedad, y derecho del joven6.

Considerando los marcos normativos y legales que tratan de la sexualidad y de la reproducción del adolescente como derecho, y con miras a comprender el contexto en el que acontece su ejercicio, este estudio tuvo la siguiente pregunta objetivo: "¿cómo los derechos sexuales y reproductivos del adolescente han sido retratados en las publicaciones científicas brasileñas en los últimos 10 años?" Como objeto de estudio, fue delimitada la producción científica sobre el tema durante los años 2002 a 2012, dirigidos a identificar las producciones científicas brasileñas pertinentes.


METODOLOGÍA

Este estudio utilizó como método la revisión integral con el objetivo de sintetizar las pesquisas actuales y disponibles sobre la temática y aportar para una mejor dirección de las actividades prácticas y performance asistencial a esa clientela8.

Las etapas de la pesquisa consistieron de: elaboración de la pregunta norte, de los objetivos de la revisión integral, de los criterios de inclusión y exclusión de los estudios identificados, de la definición de las informaciones a ser retiradas de los textos seleccionados y del análisis y discusión de los hallazgos.

La selección de los artículos ocurrió entre los días 27 de Abril y 01 de Mayo de 2013, utilizándose la red de la Biblioteca Virtual de Salud (BVS), escogida por promover el acceso on-line a la información tecnocientífica relevante para el desarrollo de la salud, propuesto y desarrollado por el Centro Latinoamericano y del Caribe de Información en Ciencias de la Salud (Bireme).

Primero, fueron utilizadas separadamente las palabras clave: "derechos sexuales" y "derechos reproductivos", siendo encontrados 1.488 y 893 resultados, respectivamente. Enseguida, el descriptivo "adolescente" fue agregado a los términos mencionados, y de esa forma fueron encontrados 467 y 131 resultados, respectivamente. Siendo considerados los estudios que incluyeran una de las dos combinaciones: "derechos sexuales" y "adolescente", o "derechos reproductivos" y "adolescente", se logró el total de 535 pesquisas, según expuesto en el Cuadro 1.




Posteriormente, fueron establecidos en secuencia los siguientes criterios de inclusión en la pesquisa: textos completos (para mayor comprensión del objeto de estudio), en Portugués (para conocimiento de la cuestión a nivel nacional en función de los marcos normativos y legales existentes), publicados entre los años de 2002 y 2012 (por retratar mayor actualidad en la producción científica), y publicados en la forma de artículos (por abordar específicamente la producción científica con adherencia a la temática).

Los criterios de exclusión adoptados fueron: textos que no estuvieran disponibles en la íntegra en el período determinado, que estuvieran en otro idioma, estudios que no fueran artículos, pesquisas que no abordaran específicamente la temática de los derechos sexuales y reproductivos en la adolescencia, o que retrataran apenas la sexualidad y reproducción en la óptica de la violencia, y aún, en el caso de los que se encontraron duplicados, fue considerado apenas uno de los estudios.

Después de la aplicación de los criterios utilizados, quedaron 40 artículos que, posterior a lectura de los resúmenes, fueron excluidos 30: uno por no abordar específicamente los derechos a la sexualidad y a la reproducción; dos por encontrarse duplicados; once por no retratar específicamente a la población adolescente; y todavía, dieciséis por retratar la violación de los derechos, refiriéndose exclusivamente a la violencia y a la explotación sexual de niños y adolescentes, totalizando así el universo de muestra de diez artículos, según se presenta en el Cuadro 2.




Posterior a la finalización de la colecta del material, fue elaborada una matriz de análisis con los siguientes apartados: Procedencia/Año de publicación; Título del artículo; Autores; Periódico y Consideraciones. En esa matriz, posterior a la lectura de los artículos, fueron presentados sintéticamente los principales aspectos de cada uno (Cuadro 3).




Los resultados obtenidos en la etapa anterior fueron analizados, interpretados y discutidos, a fin de atender al objetivo y contestar a la cuestión norte, planteando el perfil, así como la caracterización de los temas identificados en las publicaciones analizadas.


RESULTADOS E DISCUSSÃO

De entre los artículos analizados, cinco pertenecían al área de psicología (50%), tres de salud colectiva (30%), uno de enfermería (10%) y uno de medicina (10%); siendo que nueve utilizaban abordaje cualitativo (90%) y apenas uno cuantitativo (10%). La mayoría del estudio del tipo cualitativo se justifica por la característica del tema en cuestión, por estar relacionado a valores, tabúes y subjetividades, aspectos no mensurables de la vida humana.

Los años 2011 y 2012 tuvieron el mayor número de publicaciones, cada uno con tres artículos que, juntos, correspondieron al 60% de los estudios (Cuadro 4).




Del total de muestra, tres artículos realizaron estudio bibliográfico, uno analizó sistema de datos, uno realizó grupos con adolescentes con el objetivo de promover habilidades interpersonales, y cinco utilizaron la entrevista para su recolección de datos. De éstos, uno tuvo los Consejeros de Derechos como participantes del estudio, uno enfocó a los adolescentes y sus familiares, uno a los profesionales de salud y jóvenes, y dos solamente a los adolescentes. De entre los estudios analizados, 70% se constituyeron de datos inéditos (7), siendo 57,14% realizados en la región Sureste, 14,28% en el Noreste, 14,28% en el Centro-Oeste y 14,28% en la región Sur, lo que puede ser justificado por el hecho de que, durante el período estudiado, la región sureste tiene la mayor concentración de individuos con edades entre 10 y 19 años1.

La práctica Basada en Evidencias enfoca un sistema de clasificación jerarquizado, dependiendo del abordaje metodológico utilizado8. Siendo así, de entre los siete niveles de evidencias propuestos en la literatura consultada9, los niveles de evidencias encontrados en este estudio variaron de 4 a 6, con predominancia del 60% en este último nivel, en el cual se encuentran insertos estudios descriptivos y cualitativos.

En cuanto a los temas propuestos para esta revisión, es decir, derechos sexuales y reproductivos de adolescentes, los datos fueron agregados conforme a la similitud y los aspectos comunes permitieron un mejor análisis. Así, fueron clasificados tres núcleos temáticos: cuestiones de género; derechos sexuales y reproductivos: de la negligencia a la violación; y autonomía y responsabilidad en el ejercicio de la sexualidad y reproducción en la juventud.

Cuestiones de Género

El contexto social en que mujeres y hombres se encuentran insertos fue una representación marcada en el devenir de la pesquisa, visto que el 70% de los estudios retrataron consideraciones en cuanto a los aspectos socioculturales que envuelven las iniquidades de géneros, siendo así percibido que: "las diferencias entre lo masculino y lo femenino 'son' circunscritas no apenas a la esfera corporal, sino también a lo social y cultural" (p.177)10, tornando lo femenino y lo masculino vividos diferente, incluso en los contextos de sexualidad y reproducción.

Uno de los estudios considera limitados, tanto la Convención Internacional Sobre los Derechos del Niño, como en el Estatuto del Niño y del Adolescente, por el hecho de no tratar las especificidades entre niños y niñas11. A propósito, según la literatura científica, género se refiere a:

Atributos culturales asociados a cada uno de los sexos, contrastándose con la dimensión anátomo-fisiológica de los seres humanos. Femenino y masculino asumieron facciones de acuerdo con las múltiples culturas, siendo entendidos como construcciones culturales y no con base en alusiones a un activismo biológico. Así, el estándar de ser hombre y mujer solo ocurre en los términos de la cultura producida/reproducida/modelada en dada sociedad12 (p.65).


Algunos estudios aquí abordados10,13, así como otro anteriormente realizado15, describieron la naturalización de la condición del espacio privado ser destinado a la mujer, y la esfera pública, a los hombres.

El conocimiento sobre la influencia de la religión y la cultura masculina en el ambiente escolar entre adolescentes respecto a las EST/HIV/SIDA, se identificaron comportamientos machistas, conforme resultados de estudio realizado en 20127. Por otro lado, la inhibición de las adolescentes a discutir temas como sexualidad y prevención de EST/SIDA fue observada10, así como la iniquidad de género que coloca a la mujer en posición sumisa y con poca autonomía en las decisiones afectivo-sexuales. Sin embargo, fue percibido que el control de la fecundidad13 y la culpa por el contagio de EST/SIDA le son atribuídos10,15, lo que va al encuentro de datos que ya dejaron en evidencia la permanencia del antiguo estándar de responsabilidad reproductiva al sexo femenino16, 17.

La confianza entre compañeros es percibida como forma de prevención de las EST16, y la dificultad en la negociación para la utilización de métodos contraceptivos y preventivos también fue bastante retratada10,15.

Factores como baja escolaridad, relaciones de desigualdad de género, ausencia de estrategias preventivas dirigidas específicamente al público joven, inexistencia de vínculo con los profesionales de salud y asociación a los servicios de salud como espacio apenas de mujeres, fueron identificados como contribuyentes para dejarlas aún más vulnerables a las EST/SIDA10.

Datos epidemiológicos18 traducen en números el fenómeno de la "feminización del SIDA" entre adolescentes, visto que en los años 90, la proporción de jóvenes del sexo masculino, con edades entre 10 y 19 años con diagnóstico confirmado, era aproximadamente 3 veces mayor que el número de jóvenes del sexo femenino. Sin embargo, desde 1998, ese cuadro se invierte, y el número de casos registrados entre las adolescentes prevalece.

El juicio moral negativo es relacionado a las jóvenes que embarazan fuera del contexto del casamiento, lo que mantiene la creencia de que la actividad sexual femenina se destina al cumplimiento de las funciones sociales del matrimonio y de la maternidad19.

En contrapartida, un estudio6 averiguó que más del 90% de las gestantes adolescentes eran solteras, realidad semejante a la encontrada en estudio con jóvenes padres, en que la mayoría de ellos residía separado de la pareja16.

El modelo social determina que la masculinidad sea asociada a la vida sexual activa, lo que indica uno de sus requisitos fundamentales: la virilidade13,15, factor que ya fue descrito como de vulnerabilidad para la paternidad en la adolescencia14. Y en este sentido, los estudios aquí analizados apuntaron a la restricción del área sexual y reproductiva al universo femenino, y aún, a la invisibilidad epidemiológica y bibliográfica en cuanto a la paternidad adolescente, lo que traduce desinterés en conocer esa realidad, dificultando la inserción de esos individuos en algunos programas de políticas públicas15.

Esa es una crítica ya presente en otros estudos14,16 en que se aborda la necesidad de la inclusión del padre adolescente en los servicios de salud13,15, lo que corrobora con las recomendaciones de la Conferencia de Población y Desarrollo (1994), del Programa Nacional de Atención Integral a la Salud de la Mujer, del Programa de Atención a la Salud de Adolescentes y Jóvenes, del Programa de Atención Integral a la Salud del Hombre y algunos marcos del Ministerio de Salud, como "Derechos Sexuales y Reproductivos: una prioridad del gobierno"20, que orientan al estímulo del envolvimiento masculino en el proceso de la gestación.

La organización tradicional de la familia mantiene la división de tareas y atribuciones pautadas en las relaciones de género, y esto se reproduce con relación al padre adolescente, pues él también es tenido como proveedor, teniendo en el trabajo un resignificado importante para el ejercicio de ese papel16, dato ya evidenciado anteriormente14,16.

La masculinidad blanca, heterosexual, de clase media y judaico-cristiana ya fue descrita como la identidad aceptada y legitimada, siendo considerada la norma21. Sin embargo, lo diferente es indispensable para la afirmación de la identidad central, así indicando lo que es permitido o no22. Por otro lado, las prácticas culturales sexistas y héterosexistas tornan a las mujeres y a los homosexuales las primeras víctimas de violaciones a los derechos sexuales y reproductivos23. Se añade, en ese sentido, que hay un control represivo con relación al cuerpo de los jóvenes: con las niñas, se tiene una preocupación con el embarazo tenido como precoz; y con los niños, los tormentos sociales se administran en torno a la homosexualidad24.

En estudio anterior2, ya se había mencionado que en la adolescencia, por ser una fase de descubrimientos y experimentaciones, pueden ocurrir manifestaciones sexuales entre individuos del mismo sexo, y el miedo del rechazo causado por la discriminación en torno a la homosexualidad, puede exponer al joven a riesgo por omisión de su condición. En ese mismo estudio, se encontró una relación entre experiencia homosexual y mayor índice de violencia familiar, ingestión de bebida alcohólica, uso de drogas y prostitución, y todavía se destacó la importancia de haber espacio en los servicios de salud para que el adolescente pueda hablar abiertamente y recibir orientaciones que apoquen los riesgos inherentes a sus prácticas sexuales.

Se percibe que los valores socioculturales atribuidos a los géneros están presentes en la opinión del propio adolescente, como: a indicación de las familias héteronormativas, el sometimiento de la mujer y la soberanía del hombre23.

Las descripciones arriba demuestran que la sexualidad y la reproducción son vividas conforme lo preestablecido socialmente para lo femenino y para lo masculino: si por un lado, las mujeres son colocadas en posición sumisa e inferior al hombre, al mismo tiempo, las consecuencias maléficas del ejercicio de la sexualidad les son atribuidas, como el embarazo no planeado y el contagio por EST/SIDA. Por otro lado, los hombres sufren con la invisibilidad en el ejercicio de la paternidad15 y las imposiciones en cuanto a la orientación sexual. Y esas normas socialmente embutidas son reproducidas por los jóvenes23, lo que aporta para mantener la violación de sus derechos a la sexualidad y reproducción.

Derechos Sexuales y Reproductivos: de la negligencia a la violación

La sexualidad está presente en todo ciclo vital humano, y "en la adolescencia, la sexualidad tiene dimensión especial, que es el surgimiento de la capacidad reproductiva en el ser humano concomitante a la reestructuración de su psiquismo"20 (p.20).

Familiares y cuidadores de jóvenes portadores de HIV informaron en un estudio el recelo de la transmisión positivo-negativo; sin embargo, se constató que no se sentían capacitados para abordar asuntos ligados a la sexualidad con los jóvenes25. No obstante, esos adolescentes indicaron la necesidad de apoyo para el uso del preservativo y de orientaciones más detalladas. Los jóvenes en cuestión reconocen necesitar auxilio para la práctica sexual segura, sin embargo, la preocupación pasiva con el contagio en las relaciones sexuales por parte de los cuidadores, no lo evitará. Curioso el discurso de contaminación positivo-negativo, incluso, ¿quién garantiza que esos adolescentes no se relacionarán con otro también portador del virus HIV u otra enfermedad sexualmente transmisible? En el caso del estudio mencionado, no hubo descripción de preocupación en cuanto al hecho de contaminación por cambio vírico o por otro virus o bacteria, también sexualmente transmisibles. Ese dato puede estar relacionado a toda repercusión y estigma que gira en torno de la enfermedad, y se debe aún considerar que la selección de muestra del referido estudio ocurrió desde los servicios de referencia para HIV/SIDA. ¿Quién sabe si falta orientación en los servicios de salud dnde esos jóvenes realizan tratamiento? El cuestionamiento deriva del hecho de que los profesionales que realizan el acompañamiento de esos individuos no deben limitarse al cuidado central de la enfermedad, cuando la preocupación gira en torno al control de la carga vírica y utilización de medicaciones, porque viven también la adolescencia con todas sus repercusiones físicas y emocionales, estando incluso en este escenario el ejercicio de la sexualidad.

De manera general, es detectado un bajo nivel de información de los adolescentes sobre EST/SIDA y sus formas de infección y prevención, así como la inexistencia de acciones programáticas específicas para el público joven y de vínculo entre la unidad de salud y el adolescente10.

En la actualidad, los jóvenes viven ambigüedades con relación al ejercicio sexual, pues, de un lado, presencian la exposición del sexo y la desnudez, y por otro, sufren influencias moralistas de la cultura social, encontrando obstáculos en el abordaje temático en los servicios de salud, en las escuelas y en sus casas, lo que configura educación sexual negligente19. Además, la falta de diálogo con la familia, la falta de preparación de los profesionales de salud, la interrupción en la distribución de contraceptivos y las dificultades financieras por los jóvenes para comprarlos, dificulta la gestión de contracepción por parte de los adolescentes y, en consecuencia, de la prevención a las infecciones sexualmente transmisibles17.

Las legislaciones brasileñas, como la Ley de la Planificación Familiar (1996) y la Resolución sobre la utilización de la anticoncepción de emergencia (2006), mencionadas en las pesquisas analizadas, traen ponderación de no citar directamente el término "adolescente", y que ese grupo es incluido en la descripción de otras expresiones como "ciudadanos" y "derechos de todos"; sin embargo, muchas veces los derechos a la sexualidad y a la reproducción de esa población no son garantizados26. Las Conferencias sobre Población y Desarrollo (1994) y Sobre Mujer (1995), que trajeron derechos sexuales y reproductivos como derechos humanos, son vistas como un avance; fue desde entonces que la sexualidad apareció como derecho, sin estar ligado necesariamente con violencia, casamiento o reprodución13,24.

El discurso del adulto es prescriptivo, normalizador, y considera al adolescente irresponsable, inestable, inmaduro y rebelde13. Las opiniones de Consejeros Tutelares de Derechos del Niño y del Adolescente traen algunas ponderaciones en cuanto a la ambigüedad presente en el discurso centrado en la garantía de protección integral al adolescente, pues, ya que él es visto como no digno de confianza, la alegación de cuidado puede estar siendo utilizada para controlar sus acciones en nombre de esa protección, según indica la literatura científica consultada24. Siendo así, el reconocimiento formal de los derechos de los adolescentes no traduce la aceptación y comprensión plena de esos, en especial los que tratan de la sexualidad y la reprodución11.

Algunas controversias legales aportan para esa realidad, como el Código Civil Brasileño, que garantiza el ejercicio pleno de los derechos desde los 18 años, el hecho del Código Penal prohibir relación sexual con menores de 14 años, la ley laboral según la cual el trabajo es permitido solamente después de los 16 años, y el derecho electoral consentido desde los 16 años11. Se asocia también el hecho del Estatuto del Niño y del Adolescente y la Convención Sobre los Derechos del Niño fallar al retratar la sexualidad y la reproducción apenas bajo la óptica del abuso y de la explotación6,11,26.

Esas consideraciones traen repercusiones desfavorables entre los profesionales de salud y de educación en lo que atañe a la orientación sobre la salud sexual y reproductiva, por recelo de envolvimiento en procesos judiciales y acusaciones que podrían comprometer el estándar de asistencia a ese público11. Los estudios retratan las dificultades de los sectores salud y educación al abordar la temática sexualidad y reproducción en la juventud10,26, y esa dificultad de los profesionales en manejar el tema aparece no apenas por inhabilidad técnica, sino también por ética, relacionada al preconcepto, llevándolos a mantener una postura de control represivo, sin efectiva garantía de derechos de esa clientela24. Ya había sido indicado que los adolescentes necesitan de acceso a la información y de profesionales capacitados para atenderlos, y esto no se restringe a la capacidad técnica, sino a la sensibilidad para respetar y estimular la autonomía15.

El embarazo en la adolescencia es comprendido como problema social. Esa patología considera el embarazo en la adolescencia siempre como precoz, no deseado y no planejado6,13,15. Sin embargo, el embarazo puede ocurrir en el contexto deseado y hasta inclusive planejado13, según se presenta en estudios anteriormente realizados17,27,28,29.

La representación social del embarazo para las adolescentes de bajo nivel socioeconómico es reproducida por el discurso social de no adecuación durante la juventud. Sin embargo, la perciben como posibilidad de valorización y reconocimiento social, visto que la escasez de opciones transforma la maternidad en algo a destacar en sus trayectorias de vida19, conforme ya mencionado27, incluso siendo detectada fuerte relación entre condiciones socioeconómicas desfavorables y maternidad en la adolescencia. La paternidad en la adolescencia también se mostró vinculada al escenario de condiciones socioeconómicas desfavorables, así como la falta de ascensión profesional15, informaciones ya corroboradas por otros estudios16,17.

Factores socioeconómicos y asistenciales peores son asociados al embarazo recurrente en la adolescencia6, como anteriormente fue descrito17, así como número menor de consultas prenatal, menos acceso a educación y al mercado de trabajo. Esa precariedad de acceso a los recursos sociales compromete la capacidad de esos adolescentes de tener autonomía en la elección sobre el número de hijos y su espacio6.

Las desigualdades sociales también ya habían sido descritas como factor que no privilegia las clases populares en el ejercicio de la sexualidad, pues el diálogo sobre sexualidad es restricto, no hay perspectivas profesionales futuras y el embarazo, aunque imprevisto, facilita el ejercicio sexual en esa fase de la vida con menor vergüenza. Ya para los jóvenes más favorecidos económicamente, la sexualidad es mejor aceptada, caso bien administrada junto a proyectos profesionales y escolares17.

Algunos desafíos necesitan ser vencidos en pro de la afirmación de los derechos sexuales de los adolescentes. Son ellos: el discurso vuelto a la irresponsabilidad de los jóvenes, lo que justificaría la postura de tutela controladora, y la no prioridad de los problemas que envuelven al ejercicio de la sexualidad24.

Los adolescentes demuestran interés por asuntos ligados a la sexualidad y a la reproducción, inclusive, están inmersos en un escenario de falta de preparación para manejar esa necesidad de información, en que adultos (familiares, maestros y profesionales de salud, entre otros) al revés de revisar sus preconceptos y juicios de valor, producen un tipo de respuesta controladora con relación a la sexualidad y reproducción durante esa fase de la vida. Esa realidad se relaciona a las condiciones de iniquidad social de la juventud brasileña en que, en el ámbito de la vida reproductiva, hay relación entre las condiciones sociales y económicas desfavorables y gestación en la adolescencia, propiciando espacio para algunas ponderaciones: ¿sería justo anhelar la concepción apenas por tener condiciones biológicas? O por no encontrar otra posibilidad de realización personal o profesional? Independiente de su condición social, económica y cultural, deseo o no de tener hijos, los derechos constitucionales no garantizan el ejercicio sexual y reproductivo al margen de violaciones. Recelo de procesos judiciales, inhabilidad temática y preconcepto, dificultan la aproximación adulto-adolescente, y hace que el discurso de proteger a los seres inmaduros se transforme en control de la vida del joven, sin considerar sus reales voluntades, lo que compromete el estándar de la información a la cual el joven tiene acceso para el ejercicio de la sexualidad y reproducción de forma autónoma y responsable.

Autonomía y Responsabilidad en el Ejercicio de la Sexualidad y Reproducción en la Juventud

El trío salud-educación-familia es considerado imprescindible para la garantía del ejercicio saludable y seguro de los derechos sexuales y reproductivos26. Los adolescentes también perciben escasez de espacios destinados a discusión y ponderación en cuanto al ejercicio de la sexualidad15,23. Las escuelas abordan temas ligados a la sexualidad y a la reproducción centrados en los aspectos biológicos23 y al sector salud, en una perspectiva de prevención del embarazo y las EST, perpetuando así prácticas normativas y disciplinarias que no incentivan el autocuidado10,24. Es también descrita la importancia de propiciar condiciones favorables al ejercicio de la sexualidad plena y apoyada, siguiendo las orientaciones de las Conferencias de Población y Desarrollo y de la Mujer15.

Con relación a la sexualidad de los jóvenes portadores de HIV, el abordaje no puede restringirse a las atenciones al positivo no contaminar al negativo; es necesario intervenciones que les auxilien a llevar sus vidas de forma autónoma, consciente y placentera6.

El sigilo y la privacidad en la consulta al adolescente es garantizada por los Códigos de Ética médico6 y de enfermería, pero eso no debe excluir la atención a las familias, que deben ser estimuladas a participar de la vida del joven6,26. Sin embargo, el derecho a la privacidad y a la confidencialidad puede favorecer una asistencia más eficaz en orientación y estímulo a la responsabilidad y a la autonomía11.

En la adolescencia, el individuo adquiere identidad sexual, familiar y laboral, y el reconocimiento de esa fase como siendo de transición, favorece el olvido de las necesidades peculiares de ese período y el no respeto en relación a los derechos del adolescente. Para alterar ese cuadro, es necesario que su potencial sea valorado y que sean oídos sus pensamientos, críticas e ideas30. En ese sentido, la literatura científica enfatiza lo siguiente:

La adolescencia necesita indistintamente del adulto. El aporte ofrecido al adolescente es fundamental en ese pasaje de la vida. Auxiliarlos en los diferentes conflictos sociales, cognitivos y psíquicos representa oír, ponderar, negociar y ofrecer condiciones para que sus primeras elecciones y decisiones sean responsables y saludables para ser vividas con autonomía26 (p.51).


Autores7 consideran que para el establecimiento de acciones preventivas y de promoción de salud, se necesita inmergir en el mundo del adolescente para adquirir conocimiento sobre sus comportamientos y actitud. Y en especial, el profesional de enfermería, debe "comprender que no está ahí para enseñar, y sí para posibilitar condiciones para construcción del conocimiento, junto con el sujeto"7 (p.574).

Las diversidades socioculturales y económicas de los adolescentes deben ser consideradas19, así como inversiones que promuevan equidad entre géneros, en articulación con el sector salud, las escuelas, los grupos comunitarios y religiosos, los padres y el propio adolescente, a fin de que ellos encuentren espacio de diálogo y apoyo para ser los principales actores en el ejercicio de sus derechos10.

Los adolescentes se encuentran en plena mutación corporal y psicológica a las cuales necesitan adaptarse, además de aprender a vivir en este nuevo espacio social conquistado durante la transición entre la infancia y el mundo adulto. La propia inmadurez e inexperiencia asociadas a la voluntad de experimentar, los torna vulnerables a agravantes. Es notorio que individuos con más vivencias podrían auxiliar en ese proceso de hallazgos, encuentros y desencuentros, de ahí la importancia de la iniciativa de los personajes sociales que tiene contacto con el joven, en el sentido de permitir que tenga acceso a informaciones y espacios para discusión que le traigan ponderaciones en cuanto a la forma como anhela llevar su vida.

Por eso, familiares, profesionales de la educación, salud, de entre otros de los demás espacios sociales en que el adolescente se inserta, deben empeñarse para colaborar con el proceso de vivencia y madurez del joven, sin tomar decisiones por él, no confundiendo protección con control, pues el adolescente se encuentra en madurez, pero tiene potenciales y derechos. Se debe considerar todavía que como individuo, cada uno se encuentra en contexto sociocultural y económico diferente, con creencias y deseos propios, y aún con derechos constitucionales garantizados, incluso el de protagonizar su propio destino.


CONSIDERACIONES FINALES

La adolescencia, por ser un período de descubrimientos y adaptaciones, necesita apoyo y soporte para ser mejor vivida, y para eso, existen políticas públicas y programas que garantizan derechos a esa parcela de la población, incluyendo la autonomía en el ejercicio de la sexualidad y la reproducción. Sin embargo, la familia, la escuela y los profesionales de salud no se encuentran listos para promover la salud sexual y reproductiva de los jóvenes, con capacidad técnica calificada y libre de preconceptos.

Siendo así, identificar las producciones científicas brasileñas actuales sobre derechos sexuales y reproductivos del adolescente, posibilitó el conocimiento de la realidad de esos brasileños frente al ejercicio de su sexualidad y reproducción. Reconocer la dirección de los estudios en lo que atañe a la temática, puede aportar a la calificación de las acciones y la asistencia a la salud de adolescentes y jóvenes. Esta revisión mostró una incipiente producción acerca de la temática abordada, sobretodo en el área de Enfermería, lo que indica la necesidad apremiante de realización de más investigaciones para subvencionar ponderaciones y prácticas en atención a la salud y a los derechos de ese grupo de la población.

Esas pesquisas deberán propiciar la identificación de las reales necesidades y especificaciones del proceso de adolescencia, considerando aún los contextos sociocultural e individual en que el joven se encuentra inserto, pues así los profesionales de salud posibilitarán, no apenas la transmisión de información con foco en la prevención de Enfermedad Sexualmente Transmisible (EST) y la reducción de los índices de gestación en la adolescencia, sino la inversión en prácticas de salud sustentado en los derechos del adolescente, incluso al ejercicio a la sexualidad y reproducción, percibiendo así al individuo con autonomía en esta área y, sobretodo, como protagonista de su vida.


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