Revista Adolescência e Saúde

Revista Oficial do Núcleo de Estudos da Saúde do Adolescente / UERJ

NESA Publicação oficial
ISSN: 2177-5281 (Online)

Vol. 14 nº 4 - Oct/Dic - 2017

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Páginas 85 a 96


Bullying en la escuela y factores asociados a la salud oral

Bullying at school and factors associated with oral health

Bullying na escola e fatores associados a saúde oral

Autores: Marina Flamia Haas1; Alessandro Bellato2; Gehysa Guimarães Alves3; Guilherme Arossi4

1. Graduada en Odontología por la Universidad Luterana do Brasil (ULBRA). Torres, RS, Brasil
2. Maestría en Odontología por la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul (PUCRS). Porto Alegre, RS, Brasil. Profesor de Odontología de la Universidad Luterana de Brasil (ULBRA). Torres, RS, Brasil
3. Doctorado en Educación por la Pontificia Universidad Católica de Rio Grande do Sul (PUCRS). Porto Alegre, RS, Brasil. Coordinadora del Programa de Post-Graduación en Promoción de la Salud de la Universidad Luterana de Brasil (ULBRA). Canoas, RS, Brasil
4. Doctorado en Genética y Toxicología Aplicada por la Universidad Luterana de Brasil (ULBRA). Canoas, RS, Brasil. Profesor del Programa de Post-Graduación en Promoción de Salud de la Universidad Luterana de Brasil (ULBRA). Canoas, RS, Brasil

Correspondência:
Guilherme Anziliero Arossi
Universidade Luterana do Brasil
Avenida Farroupilha, 8001, São José
Canoas, RS, Brasil. CEP: 92425-900
guilhermeclinica@gmail.com

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Como citar este artículo

Palabra Clave: Bullying, salud bucal, salud escolar, autoimagen.
Keywords: Bullying, oral health, school health, self concept.
Descritores: Bullying, saúde bucal, saúde escolar, autoimagem.

Resumen:
OBJETIVO: Este trabajo tiene por objetivo identificar al bullying en las escuelas y factores asociados relacionados a la salud oral.
MÉTODOS: La población de este estudio fue compuesta por 183 alumnos seleccionados en grupos del 6º al 9º año do enseñanza fundamental de escuelas públicas y privadas de municipios del sur del país, que respondieron al cuestionario auto-aplicable.
RESULTADOS: De los 183 alumnos investigados, 41,4% respondieron que vivieron bullying, 24,6% revelaron que ya lo practicaron y 38,1% que fueron víctimas, siendo la mayoría de los agresores del sexo masculino. Fue identificada correlación significativa entre la insatisfacción con los dientes y la frecuencia del bullying sufrido; así como entre ya haber sido víctima y ya haber practicado bullying, lo que revela que esta práctica se torna un ciclo vicioso.
CONCLUSIÓN: Se puede concluir que hay una relación significativa entre una menor autosatisfacción con los dientes y ser víctima de bullying en la escuela.

Abstract:
OBJECTIVE: This study aims to identify bullying in schools and associated factors related to oral health.
METHODS: The population studied consisted of 183 elementary school students selected within the 6th to 9th grade of public and private schools that answered to the self-administered questionnaire.
RESULTS: Of the 183 students surveyed, 41.4% said they had experienced bullying, 24.6% revealed they already practiced and 38.1% were victims, and the majority of the offenders were male. There was a significant correlation between teeth dissatisfaction and frequency of being bullied; as well as being a victim and have already practiced bullying, which shows that bullying becomes a vicious cycle.
CONCLUSION: It can be concluded that there is a significant relationship between lower teeth self-satisfaction and being a victim of bullying in school.

Resumo:
OBJETIVO: Este trabalho objetiva identificar o bullying nas escolas e fatores associados relacionados à saúde oral.
MÉTODOS: A população deste estudo foi composta por 183 alunos selecionados em turmas do 6º ao 9º ano do ensino fundamental de escolas públicas e privadas de municípios do sul do país, que responderam ao questionário autoaplicável.
RESULTADOS: Dos 183 alunos investigados, 41,4% responderam que vivenciaram bullying, 24,6% revelaram que já o praticaram e 38,1% que foram vítimas, sendo a maioria dos agressores do sexo masculino. Foi identificada correlação significativa entre a insatisfação com os dentes e a frequência do bullying sofrido; assim como entre já ter sido vítima e já ter praticado bullying, o que revela que esta prática se torna um ciclo vicioso.
CONCLUSÃO: Pode-se concluir que há uma relação significativa entre uma menor autossatisfação com os dentes e ser vítima de bullying na escola.

INTRODUCCIÓN

Situaciones violentas en las escuelas son eventos cada vez más comunes. Escolares vienen siendo ridiculizados por sus iguales, sufriendo maltratos en un ambiente que debía ser de protección. La agresividad en la escuela es un problema universal y el término bullying es adoptado para caracterizar este tipo de malos tratos1,2. Éste comprende todas las conductas de agresión y victimización que ocurren entre pares, intencionales y repetidas, sin motivación evidente, donde hay el abuso de alguien más fuerte para con alguien más débil, siendo ejecutadas dentro de una relación desigual de poder causando dolor y angustia2, 3. Se presenta, generalmente, en la forma de agresión física, verbal, o incluye otros comportamientos, como hacer caretas, mantener el joven fuera del grupo, molestar de forma despectiva o amenazarlo2,3.

Aunque los estudios sean recientes, el fenómeno es antiguo y preocupante, sobretodo en función de sus efectos nocivos. Incidentes como la masacre en Erfurt en Alemania, en el cual 18 personas murieron, y los suicidios de adolescentes en Escocia debido al asedio moral, han aumentado la concienciación pública sobre esas cuestiones1. Factores económicos, sociales y culturales, aspectos innatos de temperamento e influencias de familiares, de amigos, de la escuela y de la comunidad constituyen riesgos para la manifestación del bullying, lo que puede causar impacto en el desarrollo de niños y jóvenes1.

Existen tres elementos que caracterizan el bullying: la repetición, el perjuicio y la desigualdad de poder3. El agresor siente satisfacción en alcanzar su objetivo, mostrando poder sobre el otro, creyendo que el objetivo es más débil física, mental y/o emocionalmente3,4. Las víctimas tienden a ser ansiosas e inseguras, con baja autoestima, inclinaciones depresivas y, por lo tanto, un objetivo fácil para los agresores. Las características de las víctimas suelen persistir aun cuando las agresiones ya hayan parado. Eso puede acarrear a una fracaso en la escuela, a la internalización de comportamiento y a síntomas psicosomáticos4. Generalmente, la víctima perpetúa este comportamiento y acaba por volverse víctima nuevamente en otros ambientes. El agresor es aquel que perpetúa las agresiones y actúa de forma de intimidar. Se caracteriza por ser popular, tener características impulsivas y entiende su propia agresividad como estándar. Es generalmente más fuerte que su objetivo y siente placer en dominar, controlar, causar daños y sufrimientos a otros 2, 3. Los testigos no se envuelven directamente en el bullying, pero son espectadores y conniventes con este tipo de actitud. Ellas no consiguen auxiliar a la víctima por no saber qué hacer y por tener miedo de volverse la próxima víctima. La presencia de público, que corresponde a los reclamos de los autores de la agresión y venera sus proezas, con frecuencia incentiva los ataques5.

La escuela es el lugar en el cual los jóvenes se concentran y, por eso, un territorio propicio para el bullying. Sin embargo, esa práctica no está restringida a la escuela, pudiendo surgir en otros espacios, como el trayecto para la escuela, campos de vacaciones, clubs deportivos o en el ciberespacio2,3. En consecuencia, las víctimas de bullying generalmente se sienten asustadas, solas y tristes, transformando la escuela en un lugar de miedo y violencia. Los efectos negativos no afectan apenas la víctima, sino también a la familia y la escuela, una vez que jóvenes maltratados son más propensos a desarrollar comportamiento antisocial, así como baja autoestima y menos empatía con otras personas4. Considerando que la mayoría de los actos de bullying ocurren fuera de la visión de los adultos y que gran parte de las víctimas no reacciona o habla sobre la agresión sufrida, se puede entender por qué profesores y padres tienen poca percepción del bullying, subestiman su prevalencia y actúan de forma insuficiente para la reducción e interrupción de esas situaciones2.

La apariencia física, que incluye características faciales y dentales, parece ser uno de los principales motivos por el cual el joven sufre bullying, siendo la apariencia dental particularmente perjudicial6. En esa fase de la vida, en la cual una serie de transformaciones están ocurriendo, el escolar debe desarrollar mecanismos de resiliencia al medio en el cual está inserto, teniendo como resultado el establecimiento de su perfil de comportamiento. El estilo de vida va a influenciar en su salud oral, por medio de los hábitos de interés odontológico (cepillado, uso de hilo dental, dieta, ida al dentista, dolor de diente y encía), y en la autopercepción sobre los dientes.

La sonrisa revela aspectos importantes del estándar de vida de un joven y define como este interactúa en su medio ambiente diario7. Las condiciones de anatomía, coloración y la armonía de los dientes son de extrema importancia8 visto que las personas son juzgadas por los otros con base en la apariencia, incluyendo la apariencia dento-facial y estética. Cuando una alteración dental llama la atención por su aspecto estético negativo, pasa a abarcar los aspectos sociales y de autoestima del joven, acarreando problemas para toda la vida. Por lo tanto, el tratamiento odontológico estético, no solo trae consecuencias en corto plazo, sino también para el propio desarrollo humano, reduciendo el impacto del bullying y mejorando el estándar de vida9. Así, el objetivo de ese trabajo fue identificar la prevalencia de violencia escolar (bullying) y sus factores asociados de salud oral.


METODOLOGÍA

Este es un estudio analítico transversal. La población estudiada fue compuesta por todos los alumnos de los grupos del sexto al noveno año de enseñanza fundamental de nueve escuelas públicas y privadas; abarcando los municipios de Torres-RS, Canoas-RS, Candelária-RS, Cachoeira do Sul-RS y Goiatuba-GO, en un total de 205 alumnos.

Las escuelas participantes firmaron un parecer de autorización para realización de la pesquisa (TACD) después de recibir las informaciones en relación al estudio. Posterior a la obtención de ese parecer, el proyecto fue evaluado y aprobado por el Comité de Ética en Pesquisa en Seres Humanos de ULBRA (CEP/ULBRA), bajo el parecer 891.311. Los pesquisidores se comprometen a mantener la confidencialidad de los datos colectados a través del Término de Compromiso para Utilización de Datos (TCUD).

 Seguido de la aprobación del CEP/ULBRA, los participantes del estudio fueron informados sobre sus objetivos y firmaron el Término de Consentimiento Libre y Esclarecido (TCLE) y autorización por escrito de los responsables para la participación en la pesquisa. Fueron incluidos en el estudio todos los alumnos que estaban presentes en la sala de clase en el día de la recolección de datos y que tenían TCLE firmado por los responsables, totalizando 183 participantes.

Para la colecta de los datos, fueron utilizados cuestionarios auto-aplicables, de modo de caracterizar variables de comportamiento, de autopercepción de salud oral, de hábitos de higiene oral, edad y serie escolar. Además, fue aplicado el cuestionario Kidscape con preguntas objetivas relacionadas al bullying (www.kidscape.org.uk), y cuánto éste interfiere en sus vidas. La variable de final de este estudio fue 'sufrió bullying'.

Los instrumentos de recolección de datos fueron digitalizados utilizando el software Epidata 3.1. Fue realizada doble digitación para identificación de incoherencias. Posterior a ese control de estándar, fueron generadas tablas y los datos cuantitativos fueron analizados a través del software de análisis estadístico SPSS 17.0. El análisis fue realizado por estadística descriptiva y posibles correlaciones entre las variables y el desenlace (bullying) realizados a través de la prueba de Correlación de Spearman, considerándose la correlación significativa en cuando a p=0,05.


RESULTADOS

De los 183 alumnos investigados, la variable 'en el último mes, en qué situación usted se sintió discriminado, intimidado o maltratado' fue contestada por toda la población del estudio y la variable 'se siente feliz' fue la menos contestada, totalizando 84,7% de respuestas adecuadamente rellenadas. Con relación a la escolaridad de los entrevistados, 28% estaban en el sexto año, 19,6% en el séptimo, 40,5% en el octavo año y 11,9% en el noveno año, donde el promedio de edad fue de 13 años, variando entre 11 y 17. En cuanto a la salud bucal, 49,5% realizaban en promedio tres cepillados por día, siendo que 5,5% cepillan los dientes apenas una vez por día y 3,3% cepillan los dientes a veces. Un 40,1% usaban el hilo dental a veces, mientras 27,5% nunca utilizan (Cuadro 1).

Gran parte de los entrevistados (76%) consultaron el dentista en el último año, sin embargo, 9,5% nunca fueron al dentista. Sobre el motivo por el cual buscaron este profesional, 34,3% para revisión o control, 17,1% por dolor de diente, 16,6% cuando tiene diente con carie, 5% para rehacer tratamientos y 3,3% cuando sus encías sangran. Con relación a la satisfacción de los alumnos con sus dientes, 38,3% se encontraban satisfechos, 24,4% muy satisfechos, 15,6% ni satisfechos y ni insatisfechos, 13,3% contestaron que no sabían, 7,2% estaban insatisfechos y 1,1% muy insatisfechos con sus dientes.

Sobre la presencia de bullying en la escuela, 61,9% informaron que nunca fueron víctimas y 38,1% ya habían sido víctimas. Los que ya sufrieron bulliyng indicaron creer que este evento ocurrió en función de ser excluidos o discriminados debido a su rostro o cuerpo, su raza o color, religión u opción sexual. De los 183 alumnos, 24,6% contestaron que ya hicieron bullying contra algún colega, y mayoritariamente, el agresor era del sexo masculino, siendo ese número tres veces mayor que alumnos agresores del sexo femenino.

Las variables de este estudio se caracterizaron por ser ordinales, con una distribución no normal de los datos en torno del promedio, lo que justifica la prueba estadística escogida. Fue investigada la correlación entre el final 'haber sido víctima de bulliyng' y las variables de salud bucal, comportamiento y sociodemográficas. Ésta fue realizada desde el método de Correlación de Spearman, en un análisis bivariado, considerando una relación significativa cuando p=0,05.

Las variables que presentaron una correlación significativa con el final fueron: satisfacción personal con los dientes (p= 0,035; Rö,160= -), no conseguir superar las dificultades (p= 0,014; Rö = -0,188), sentirse bajo presión (p,004= ; Rö = -0,220); perder el sueño (p= 0,044; Rö = -0,153), sentirse infeliz (p= 0,003; Rö = -0,225) y ya haber sido autor de bullying (p= 0,002; Rö = 0,232), edad en la que ocurre el bullying (p,000= ; Rö,589= -) y sexo que intimidó (p,000= ; Rö,522= -). Las demás variables estudiadas no presentaron ninguna correlación con el final (Cuadro 2).

Los resultados presentados en los Cuadros 1 y 2 deben ser interpretados considerando que ningún cuestionario fue contestado en la íntegra y hubo una pérdida parcial de respuestas, lo que determinó diferentes valores totales en cada cuestión.






DISCUSIÓN

La presente pesquisa tuvo resultados análogos a otros estudios que analizaron el bullying, tales como el de Maya y Leme (2014)10, en el cual participaron 77 alumnos de enseñanza fundamental que tenían de 12 a 18 años; el de Alves (2011)11, con 95 participantes del 8º año entre 13 y 16 años; y el de Fulgencio (2013)12, con 736 jóvenes en la franja etaria de 13 a 15 años.

El instrumento Kidscape viene siendo utilizado en pesquisa sobre Bullying13 de la misma forma que en este estudio, siendo capaz de caracterizar ese tipo de violencia, y aún posee concordancia de contenido con la literatura, donde fueron utilizados cuestionarios con preguntas semejantes al de esta pesquisa, con preguntas de múltiple elección que posibilitaron identificar a los jóvenes como víctimas, agresores, víctimas/agresores y tesigos12, 14.

Con relación a la posición de víctima de bullying, al final de este estudio un 38,1% de los entrevistados relataron que ya habían sufrido esa violencia. En el estudio de Frick (2011)5, 30,77% de los alumnos fueron víctimas, y en lo de Almeida, Silva y Campos (2008)15, 22% de los alumnos fueron victimizados, lo que se aproximó mucho de ese estudio. En el trabajo realizado por Tognetta y Rosário (2013)16, 15,9% de los alumnos fueron víctimas.

Los resultados de este estudio mostraron que el 36,6% de los participantes de la pesquisa ya habían presenciado situaciones de bullying, valores inferiores a las pesquisas de Bandera y Hutz (2012)7, que relataron un total del 83,9%; así como de Tognetta y Rosário (2013)16, en el cual número fue del 62,8%. La mayoría de los escolares indicó que el ambiente escolar es el lugar donde el bullying ha ocurrido, lo que coincide con el trabajo de Frick (2011)5, siendo que el patio y la sala de clase fueron los lugares más indicados respectivamente.

En cuanto a la posición de agresor, 24,6% ya hicieron bullying contra algún compañero, porcentaje menor que el encontrado por Bandera y Hutz (2012)3, que fue del 54,7%. Un estudio realizado en São Paulo-SP apuntó que 15% de los alumnos ya fueron agresores15; mientras que en un estudio en Rio de Janeiro-RJ, el porcentaje de agresores fue del 12,7%. Datos semejantes fueron publicados por Alves (2011)11, con 10,2 % de los alumnos con práctica de bullying. En el trabajo de Tognetta y Rosário (2013)16, ese número fue del 19,5%, lo que más se aproximó de nuestros resultados. Sobre el sexo de los agresores, 75% relataron que el agresor era del sexo masculino y 25% del sexo femenino. Este resultado coincidió con el trabajo de Bandera y Hutz (2012)3. Hubo relación entre sufrir bullying y la satisfacción personal con los dientes, de forma que cuanto más veces el alumno sufrió bullying, menor era su satisfacción con sus dientes. Ese resultado corrobora con los hallazgos del estudio que apuntó que jóvenes con fractura de los dientes permanentes sufrieron mayor impacto negativo en su vida diaria que jóvenes sin cualquier lesión traumática8. Jóvenes con dientes traumatizados no tratados presentaron dificultad de masticación, evitaban sonreír y tenían sus interacciones sociales afectadas en comparación con jóvenes sin traumatismo dental. Eso demuestra una asociación significativa entre el traumatismo dental y el bienestar emocional9. En el estudio de Soares (2011)9, fue evaluada la percepción de los componentes estéticos de la salud bucal en pacientes infantiles en diferentes fases del desarrollo psicológico, donde se concluye que los jóvenes estaban conscientes sobre su estética dental y sobre la apariencia de otros jóvenes.

La relación entre el alumno que sufrió bullying y ya había sido agresor se mostró significativa, siendo posible notar que cuanto más el alumno sufre bullying, más él lo practica, volviéndose un ciclo vicioso. El estándar de vida de los jóvenes puede ser severamente afectado, llevándolo a quedar cada vez más insatisfecho y fracasado consigo mismo y confiando menos en su potencial, teniendo, por lo tanto, su salud emocional afectada negativamente. Eso puede ser observado en la asociación entre el final y la incapacidad del joven en superar las dificultades (Cuadro 2). El estándar de vida de los alumnos está relacionado a la edad y a la capacidad de enfrentar problemas. Este factor protector puede aportar para el desarrollo de otras habilidades personales que auxilian en el enfrentamiento de las adversidades17.

Los jóvenes presentaron una percepción social negativa con la alteración estética dental de otro joven, así como una asociación en el cual jóvenes con alteraciones estéticas se sentían más tristes que jóvenes sin alteraciones dentales9. Otro estudio con escolares de Goiânia mostró que 98,3% de los individuos tenían por lo menos una malformación dental que impactaba en el estándar de vida18. La evaluación del impacto biopsicosocial y la auto percepción de la mala oclusión fueron estudiadas en escolares de 14 a 18 años de edad. Repercusiones negativas fueron encontradas en la vida de jóvenes con mala oclusión que afectan la estética dental9.

La necesidad de tratamiento de ortodoncia se mostró asociada a los dominios social y emocional en escolares de 11 y 12 años19. En esta franja etaria, la convivencia social es intensa, la apariencia es importante y todo eso está íntimamente conectado con las emociones. Ese resultado remite a la importancia de una sonrisa saludable, que satisfaga al joven para que se torne capaz de ser fuerte al bullying al cual es sometido. Al mismo tiempo, el joven insatisfecho con la propia sonrisa puede tener como causa de esa insatisfacción cuestiones mayores que problemas bucales, contraindicando tratamientos odontológicos de intervención. Ninguna pesquisa epidemiológica ha sido realizada sobre el impacto social causado por alteraciones en dientes y las posibles consecuencias socio-psicológicas y emocionales sobre su comportamiento9.

La prevención del bullying debe ser realizada en todos los lugares de convivencia: en la escuela, en casa, en el trabajo, en las instituciones de servicios públicos, en las instituciones de deporte y esparcimiento4. Las acciones de prevención contra el bullying deben incluir el conocimiento por parte de toda la comunidad escolar acerca de este evento, discutiendo y enfrentando el tema, tomando conciencia de sus consecuencias, tanto en la vida de la víctima como del agresor. Además, es un asunto que merece la atención de pesquisidores, profesores y otros profesionales para que sean planeadas acciones que puedan impactar positivamente en la vida de la comunidad escolar3.

La mayoría de los jóvenes agresores relatan que sus padres y profesores no les alertaban sobre su comportamiento5. Resultados como ésos resaltan la importancia de una comunicación regular entre jóvenes, padres, profesores y profesionales de salud con relación a los incidentes de bullying, para que aprendan a manejar las frustraciones y dificultades cotidianas y no las usen como disculpa para violencia.

Con relación al papel de la escuela, es importante que se haga conciencia de que es necesito atenerse a las señales de violencia, buscando neutralizar a los agresores y auxiliando a las víctimas para enfrentar de forma más pro-activa esas agresiones. Es necesario que sean desarrolladas acciones de promoción de cultura de paz dentro de la escuela, aumentando la supervisión en las horas de intervalo, no permitiendo situaciones de menosprecio, sobrenombres o rechazo en sala de clase, y promoviendo el debate sobre las varias formas de violencia y la construcción de relaciones humanas más éticas y solidarias.

Las características del alineamiento de este estudio no posibilitan establecer si la insatisfacción con los dientes ha sido la causa del bullying o si éste ha sido causa de insatisfacción con los dientes. Nuestro resultado muestra apenas que hay una relación significativa ente esas dos variables. Estudios que evalúen la relación entre las condiciones de salud oral y el bullying en muestras mayores y que contengan otras franjas etarias también son útiles y recomendables. Además de esta limitación, se destaca la escasez de literatura sobre el tema, habiendo muy pocos estudios que relacionen variables de salud oral y bullying, resaltando la importancia del presente estudio.


CONCLUSIÓN

Fue posible identificar la prevalencia del 38,1% de bullying en las escuelas envueltas en la pesquisa, teniendo como factores asociados a violencia la satisfacción personal con los dientes, no conseguir superar las dificultades, sentirse bajo presión, perder el sueño, sentirse infeliz, la edad en que ocurre el bullying, el sexo que intimidó y ya haber sido autor de bullying.


REFERENCIAS

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