Revista Adolescência e Saúde

Revista Oficial do Núcleo de Estudos da Saúde do Adolescente / UERJ

NESA Publicação oficial
ISSN: 2177-5281 (Online)

Vol. 16 nº 2 - Abr/Jun - 2019

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Páginas 27 a 37


Violencia familiar e insatisfacción con la imagen corporal en adolescentes del Programa Bolsa Familia atendidos en una unidad básica de salud

Family violence and body image dissatisfaction among adolescents from the Bolsa Família Program treated at a basic health unit

Violência familiar e insatisfação com a imagem corporal entre adolescentes do Programa Bolsa Família tratados numa unidade básica de saúde

Autores: Ana Maria Vieira Lourenço da Silva1; Maria Helena Hasselmann2

1. Doctora en Alimentación, Nutrición y Salud por la Universidad del Estado de Rio de Janeiro (UERJ). Nutricionista de la Secretaría Municipal de Salud de Rio de Janeiro - Policlínica Hélio Pellegrino - Prefeitura de Rio de Janeiro. Rio de Janeiro, RJ, Brasil
2. Doctorado en Salud Colectiva por la Universidad del Estado de Rio de Janeiro (UERJ). Profesora Adjunta del Instituto de Nutrición - Departamento de Nutrición Social - de la UERJ. Rio de Janeiro, RJ, Brasil

Correspondência:
Ana Maria Vieira Lourenço da Silva
Policlínica Hélio Pellegrino
Rua do Mattoso, nº96, Praça da Bandeira
Rio de Janeiro, RJ, Brasil. CEP: 20270133
(amvls@hotmail.com)

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Como citar este artículo

Palabra Clave: Imagen Corporal; Adolescente; Violencia Doméstica.
Keywords: Body Image; Adolescent; Domestic Violence.
Descritores: Imagem Corporal; Adolescente; Violência Doméstica.

Resumen:
OBJETIVO: Investigar la relación entre violencia familiar física y psicológica contra el adolescente y la insatisfacción con la imagen corporal.
MÉTODOS: Este estudio evaluó la insatisfacción con la imagen corporal por la Body Area Scale; la violencia psicológica contra el adolescente por la Escala de violencia psicológica contra los adolescentes y la violencia física entre los padres y los adolescentes por el Conflict Tactics Scales Form R (CTS-1). Fueron analizados 201 adolescentes de 10 a 19 años, inscritos en un Programa de Asistencia Familiar de un Centro de Salud en la ciudad de Rio de Janeiro, Brasil. Análisis bivariados y multivariados fueron realizados para estimar asociaciones entre violencia familiar (física y psicológica) y la insatisfacción con la imagen corporal. Las asociaciones entre las variables fueron expresadas como razones de posibilidad y sus respectivos intervalos de confianza (95%) estimadas vía regresión logística.
RESULTADOS: La violencia psicológica fue asociada a la insatisfacción con la imagen corporal solamente para adolescentes del sexo femenino (OR = 4,2; intervalo de confianza del 95%, 1,37 a 12,86).
CONCLUSIÓN: Esos resultados sugieren que es importante implementar políticas de educación y salud para informar al público sobre los efectos nocivos de la violencia psicológica durante la adolescencia.

Abstract:
OBJECTIVE: Investigate the relationship between physical and psychological family violence against the adolescent and dissatisfaction with body image.
METHODS: This study assessed the dissatisfaction with body image through the Body Area Scale; the psychological violence by the Scale of psychological violence against adolescents and the physical violence between parents and adolescents by the Conflict Tactics Scales Form R (CTS-1). A total of 201 adolescents aged 10 to 19 years old enrolled in a family care program at a health center in the municipality of Rio de Janeiro, Brazil, were analyzed. We conducted bivariate and multivariate analysis to estimate associations between family violence (psychological and physical violence) and dissatisfaction with body image. Associations between variables were expressed as odds ratios and their respective 95% confidence intervals were estimated via logistic regression.
RESULTS: Psychological violence was associated with dissatisfaction with body image only for female adolescents (OR = 4.2; 95% confidence interval 1.37 to 12.86).
CONCLUSION: These results suggest that it is important to implement education and health policies to inform the public on the harmful effects of psychological violence during adolescence.

Resumo:
OBJETIVO: Investigar a relação entre violência familiar física e psicológica contra o adolescente e a insatisfação com a imagem corporal.
MÉTODOS: Este estudo avaliou a insatisfação com a imagem corporal pela Body Area Scale; a violência psicológica contra o adolescente pela Escala de violência psicológica contra os adolescentes e a violência física entre os pais e os adolescentes pelo Conflict Tactics Scales Form R (CTS-1). Foram analisados 201 adolescentes de 10 a 19 anos, inscritos num Programa de Assistência Familiar de um Centro de Saúde na cidade do Rio de Janeiro, Brasil. Análises bivariadas e multivariadas foram realizadas para estimar associações entre violência familiar (física e psicológica) e a insatisfação com a imagem corporal. As associações entre as variáveis foram expressas como razões de chances e seus respectivos intervalos de confiança (95%) estimadas via regressão logística.
RESULTADOS: A violência psicológica foi associada à insatisfação com a imagem corporal somente para adolescentes do sexo feminino (OR = 4,2; intervalo de confiança de 95%, 1,37 a 12,86).
CONCLUSÃO: Esses resultados sugerem que é importante implementar políticas de educação e saúde para informar o público sobre os efeitos nocivos da violência psicológica durante a adolescência.

INTRODUCCIÓN

La imagen corporal se puede conceptualizar como una construcción multidimensional que representa cómo los individuos piensan, sienten y se comportan en relación con su atributo físico. Los problemas con la imagen corporal pueden ir desde una insatisfacción moderada y preocupación por el cuerpo hasta una insatisfacción profunda con la apariencia física1.

Los estudios han demostrado un alto nivel de insatisfacción con la imagen corporal en adolescentes, siendo más pronunciados en las mujeres. En general, las investigaciones muestran que la insatisfacción con la imagen corporal puede estar relacionada con prácticas poco saludables de control de peso, trastornos de la alimentación (anorexia, bulimia y atracones) y autopercepción negativa del peso, la salud y el bienestar1.

La literatura sugiere que la insatisfacción corporal tiene una etiología multifactorial y puede ser el resultado de características físicas: tamaño corporal versus cultura, entorno social (énfasis en la delgadez y apariencia), factores psicológicos (baja autoestima y depresión) y una imagen ideal Sexo corporal diferenciado (delgado y sexy para las mujeres y fuerte y musculoso para los hombres)1. Los factores socioeconómicos (educación, raza/origen étnico, ingresos y clase económica) también se consideran influyentes de la insatisfacción corporal2.

Con los avances en el conocimiento de los determinantes sociales de la salud, la investigación en el área de la imagen corporal comenzó a considerar la violencia como otro aspecto importante en su desarrollo. Kearney-Cooke y Striegel-Moore3 afirman que ante la violencia, puede surgir un sentimiento negativo o vergonzoso sobre el cuerpo (insatisfacción corporal) y favorecer la práctica poco saludable o inapropiada de comer.

Siguiendo esta misma línea de argumentación, otros estudios sugieren una relación entre el abuso sexual y los trastornos alimentarios en niñas jóvenes4. Sin embargo, es importante mencionar que otros tipos de abuso, como la violencia psicológica y física, también son señalados como posibles determinantes de la percepción de la imagen corporal5.

Por lo tanto, desentrañar las causas de la insatisfacción corporal es de suma importancia para minimizar sus consecuencias sobre la salud de las personas, especialmente entre los adolescentes. La exploración de otros tipos de violencia permitirá a los profesionales de la salud y al público en general entender mejor la relación entre la violencia familiar y los posibles cambios en la imagen corporal. Este estudio tuvo como objetivo investigar la relación entre la violencia familiar física y psicológica sufrida por adolescentes y la insatisfacción con la imagen corporal.


METODO

La investigación se realizó en una unidad de salud municipal en Río de Janeiro (Policlínico Hélio Pellegrino) e involucró a 201 adolescentes entre 10 y 19 años de edad que recibieron beneficios del Programa Bolsa Familia (PBF). Estos jóvenes fueron seleccionados a través de una muestra de conveniencia y tienen características similares en términos de estatus socioeconómico, por ejemplo, entre los requisitos previos requeridos por el programa son: bajos ingresos familiares, asistencia constante a la escuela y prueba de seguimiento. Estado de salud periódicamente en una unidad de salud. Estos adolescentes fueron monitoreados por el servicio de nutrición de esta unidad de salud de 2008 a 2009.

Los datos se obtuvieron a través de un cuestionario previamente probado, que consta de preguntas relacionadas con el resultado (insatisfacción con la imagen corporal), exposición central (violencia física y psicológica en la familia) y covariables (información demográfica y personal).

La insatisfacción con la imagen corporal se midió en la versión portuguesa de Body Area Scale6. La escala consta de 15 elementos que cubren el grado de insatisfacción con las siguientes partes del cuerpo: cara, pelo, glúteos, caderas, muslos, piernas, estómago, cintura, pecho/tórax, espalda/hombros, brazos, tono muscular, peso, Altura y todas las demás áreas. Para cada área, el adolescente se auto-calificó de acuerdo con un rango de variación desde muy insatisfecho (puntaje 1) hasta muy satisfecho (puntaje 5). La imagen corporal se evaluó de acuerdo con la puntuación total promedio de todas las áreas del cuerpo7, es decir, cara + pelo + glúteos + todas las áreas/16 (número total de áreas del cuerpo) y se clasificó como satisfactoria (media > 3) e insatisfactoria (promedio ≤ 3)8.

La violencia física se midió con una versión en idioma portugués del instrumento Conflict Tactics Scales (CTS-1)9. El CTS-1 está destinado a medir las estrategias utilizadas por los miembros de la familia para resolver posibles desacuerdos e, indirectamente, para capturar una situación de violencia familiar. Las relaciones familiares consideradas en el presente estudio fueron entre padres (padre y madre) con adolescentes. Las escalas de violencia física menor (ítems k-m) y violencia física severa (ítems n-s) se clasificaron de la siguiente manera: no ocurrieron en la relación y ocurrieron al menos una vez en la relación10. El período de tiempo investigado fue 12 meses antes de la entrevista.

La violencia psicológica se midió con una versión portuguesa de la escala de violencia psicológica contra adolescentes11. Esta escala evaluó las experiencias vividas por la persona joven que tenía en sus relaciones, una persona significativa que denigraba sus cualidades, habilidades, deseos y emociones o que ejercía excesivas demandas de comportamiento. Se compone de 18 elementos cerrados, con cinco opciones de respuesta: nunca, raramente, a veces, casi siempre y siempre con puntajes 1, 2, 3, 4 y 5, respectivamente. La puntuación se realiza sumando las puntuaciones de cada elemento, dividiendo esta suma por el total de puntos que cada adolescente podría obtener en el cuestionario y multiplicando por 100. La presencia o ausencia de violencia psicológica se guía por la mediana de este porcentaje de puntos, es decir presencia de violencia psicológica (porcentaje de puntos ≥  mediana) y ausencia de violencia psicológica (porcentaje < mediana) 12.

Se recopiló información demográfica y características de los adolescentes, como edad, sexo, raza/color (negro y no negro), estado de salud (bueno o malo), discriminación racial (presente o ausente), condiciones de vivienda, redes sociales y apoyo social, Maduración sexual y estado nutricional.

Las condiciones de la vivienda se evaluaron mediante un instrumento compuesto por elementos correspondientes al hacinamiento, los materiales utilizados para construir la casa, el tipo de piso, la electricidad, el suministro de agua, la eliminación de aguas residuales y la forma en que se recolecta la basura. Los datos se calificaron y la puntuación total se consideró como condiciones de vivienda satisfactorias cuando ≥ 9 y condiciones de vivienda insatisfactorias cuando <913.

Las variables de la red y el apoyo social se evaluaron mediante una versión en portugués del cuestionario de apoyo social utilizado en el Medical Outcomes Study14. Este instrumento mide la percepción de disponibilidad de soporte. Se compone de cinco dimensiones: 1) material; 2) afectivo; 3) interacción social positiva; 4) información emocional y 5). Cada dimensión comprende preguntas que se califican por puntajes que van del 1 al 5, que corresponden a las respuestas nunca, raramente, a veces, casi siempre y siempre. Al sumar los puntajes de las preguntas de cada dimensión, el puntaje se hizo dividiendo por el puntaje total máximo para cada dimensión y multiplicado por 100. La medida de apoyo social se obtuvo por el puntaje promedio de las cinco dimensiones15. El apoyo social se consideró satisfactorio cuando el promedio era igual o superior al 75%. Para medir la red social, el instrumento presenta elementos relacionados con el número de amigos y familiares, y la participación de los adolescentes en actividades sociales15. La información sobre cuántas personas puede contar el adolescente se distribuyó como 0, 1, 2 y 3 o más.

La maduración sexual se autoevaluó viendo la tabla de Tanner con fotos que representan las cinco etapas del desarrollo puberal16 y el adolescente se clasificó como pre púber o puber17.

El estado nutricional se evaluó de acuerdo con el índice de masa corporal (IMC) calculado al dividir el peso corporal (kg) por la altura (m) al cuadrado. El IMC se clasificó según los criterios de la Organización Mundial de la Salud18 y luego fue dicotomizado para análisis de regresión logística de peso adecuado/bajo peso y sobrepeso.

Todos los análisis se realizaron por separado para adolescentes hombres y mujeres, teniendo en cuenta que existen diferencias entre los géneros con respecto a la percepción de la imagen corporal. El análisis estadístico de los datos procedió de la siguiente manera:


Análisis univariable, determinación de frecuencias absolutas y relativas (prevalencia) para variables categóricas y medida de resumen (media, mediana, desviación estándar) para variables numéricas;

Análisis bivariado, considerando la variable imagen corporal como resultado. Para las variables categóricas, de acuerdo con las tablas de contingencia determinadas para cada variable en función del resultado, se seleccionó la prueba de Chi cuadrado para probar su asociación. Para las variables numéricas, se utilizó la prueba t de Student no pareada;

Análisis de regresión logística univariado (bruto) entre variables de exposición (violencia física menor, violencia física grave y violencia psicológica) y variable de resultado (insatisfacción con la imagen corporal) y covariables de interés;

Se crearon modelos logísticos multivariados para cada variable de exposición (violencia física menor, violencia física grave y violencia psicológica) y variable de resultado (insatisfacción con la imagen corporal), ajustados por las covariables que presentaron p <0,20 en el análisis crudo. El criterio de significación estadística para el modelo logístico multivariado fue p <0.05;

Los modelos fueron diagnosticados por la prueba de Hosmer-Lemeshow. El modelo se consideró bien ajustado cuando p> 0.05; y

Los odds ratios (OR) para cada variable de exposición en modelos logísticos multivariados, además de sus intervalos de confianza del 95% y valor de p.


Para realizar el análisis, el estudio utilizó Epi Info 2000 para la creación de la base de datos, el software R Studio versión 0.96.0331 y el software R 2.15 con paquetes MKmisc y epicalc y extensiones para su posterior análisis.

Solo los adolescentes y sus tutores legales que aceptaron y firmaron el Término de Consentimiento Libre e Esclarecido se incluyeron en el estudio. La investigación fue aprobada y autorizada por el Comité de Ética en Investigación de la Secretaría de Salud Municipal de Río de Janeiro (Opinión No. 122A/2007).


RESULTADOS

La tabla 1 muestra la información demográfica y personal de los adolescentes estudiados. En cuanto a la imagen corporal, alrededor del 20% de los adolescentes estaban insatisfechos. Las adolescentes tenían valores más altos de insatisfacción con la imagen corporal que los adolescentes varones, pero esta diferencia no fue estadísticamente significativa (p = 0.454).




La tabla 2 muestra la frecuencia de cada tipo de violencia familiar realizada por padres contra adolescentes. Casi la mitad de la muestra experimentó violencia psicológica, pero las adolescentes fueron las mayores víctimas. Con respecto a otros tipos de violencia, el 30% de ambos sexos sufrió violencia física grave y aproximadamente el 40% sufrió violencia física menor.




Sobre la base de los resultados obtenidos del análisis bivariado (Tabla 3), se observó que para los adolescentes varones, su estado nutricional se asoció significativamente con la imagen corporal (p = 0.018). Los que tenían sobrepeso tenían 4 veces más probabilidades de estar insatisfechos con su imagen corporal. Para las adolescentes, además del estado nutricional (p = 0.019), la violencia psicológica (p = 0.015) y las condiciones de vivienda (p = 0.041) también se asocian significativamente con la insatisfacción con la imagen corporal, es decir, El sobrepeso, la presencia de violencia psicológica y las condiciones inadecuadas de vivienda generan aproximadamente 3 veces más posibilidades de insatisfacción con la imagen corporal.




La información sobre los modelos OR multivariados y sus respectivos intervalos de confianza se muestra en la Tabla 4. Los modelos utilizaron las variables explicativas (tipos de violencia), el estado nutricional y la edad de los adolescentes varones y adolescentes. Las mujeres fueron los tipos de violencia, estado nutricional y condición de vivienda.




Para los adolescentes varones (Tabla 4), los análisis mostraron que ningún tipo de violencia se asoció significativamente con la insatisfacción con la imagen corporal (violencia física menor - p = 0.668; violencia física severa - p = 0.670 y violencia psicológica - p = 0.854). Para las mujeres adolescentes (Tabla 4), solo la violencia psicológica se asoció significativamente con la insatisfacción con la imagen corporal (p = 0.012). Por lo tanto, las adolescentes mujeres que sufrieron violencia psicológica tuvieron 4.2 veces más probabilidades de estar insatisfechas con la imagen corporal que aquellas que no experimentaron violencia psicológica. Aunque no fueron estadísticamente significativas, las asociaciones fueron positivas entre la violencia física y la insatisfacción con la imagen corporal de los adolescentes (violencia física menor - p = 0.242 y violencia física grave - p = 0.076). Cuanto más grave es la violencia física, mayor es la insatisfacción con la imagen corporal: menor violencia física (OR = 1,8; IC = 0,67 a 4,80) y la violencia física grave (OR = 2,5; IC = 0,91-7.01). El diagnóstico del modelo logístico multivariado mostró, en ambos sexos, un valor de p superior a 0,05 para todos los tipos de violencia familiar (datos no mostrados).


DISCUSION

Este estudio investigó la relación entre la violencia familiar por parte de los padres y la insatisfacción con la imagen corporal de los adolescentes supervisados por el Programa de Asistencia Familiar. Se esperaba que las víctimas adolescentes de violencia estuvieran más insatisfechas con su imagen corporal. Esta hipótesis fue apoyada solo en mujeres adolescentes víctimas de violencia psicológica, tanto en análisis bivariados como multivariados.

La exposición a factores estresantes en las primeras etapas de la vida puede afectar la imagen corporal. Murray, Byrne y Rieger19, en su estudio de 533 adolescentes australianos, examinaron la relación entre el estrés y la imagen corporal y encontraron que las adolescentes con mayores niveles de estrés tenían más síntomas de depresión, mayor insatisfacción con la imagen corporal y baja autoestima que los adolescentes varones. Cuando se considera que la existencia de violencia familiar puede ser una situación estresante para los adolescentes20, la imagen corporal se ve afectada negativamente, lo que lleva a los mismos resultados del presente estudio. Así, las adolescentes expuestas a la violencia muestran mayor insatisfacción con la imagen corporal.

Con respecto a los tipos de violencia, los estudios que investigaron la relación entre violencia e imagen corporal en adolescentes evaluaron la violencia sexual21-23, la violencia física21, 23 y la negligencia22. Schaaf y McCanne23, que investigaban a las alumnas, no encontraron ninguna relación entre la violencia física y sexual y las distorsiones de la imagen corporal, a pesar del hecho de que las mujeres jóvenes que sufrieron abuso físico tenían mayores expectativas personales y una mayor dificultad para identificar emociones y sentimientos de hambre y saciedad. Sin embargo, al evaluar a 1571 adolescentes en New Castle (EE. UU.), Logio21 observó que aquellos que sufrieron violencia física y sexual mostraron una percepción alterada de su imagen corporal para el sobrepeso, con mayor evidencia de adolescentes mujeres. Al mismo tiempo, hubo una fuerte correlación entre los adolescentes con un historial de abuso y la presencia de trastornos de la alimentación y el comportamiento alimentario. Rama Bouquet y Santos22, en un estudio de adolescentes mujeres que fueron víctimas de negligencia y abuso sexual, observaron que estas adolescentes presentaban una visión más negativa del cuerpo, independientemente del tipo de violencia. Estos hallazgos identifican las experiencias pasadas de abuso como un factor de riesgo para las prácticas de alimentación poco saludables y una autoevaluación de la imagen corporal poco saludable.

Es importante destacar que existen pocos estudios sobre el tema5,21,22 y emplean diferentes metodologías para evaluar la imagen corporal y medir la violencia familiar. Con respecto a la imagen corporal, los instrumentos/escalas pueden evaluar los trastornos de la imagen corporal de acuerdo con los aspectos perceptivos y de actitud. Los estudios que expresan el componente perceptivo miden la imagen corporal por el grado de precisión con que se percibe el tamaño corporal, mientras que el de actitud expresa componentes afectivos y cognitivos24. La mayoría de los estudios mencionados midieron la imagen corporal de acuerdo con el aspecto actitudinal, a pesar del uso de diferentes escalas/instrumentos. Es de destacar que este estudio también evaluó la imagen corporal por el aspecto actitudinal. En la violencia familiar, existe un desacuerdo entre los investigadores en cuanto a la definición de qué tipos de conductas o castigos deben considerarse como abuso y también con respecto a la temporalidad: pasado versus actual25. En consecuencia, no siempre es posible comparar los resultados encontrados en las pocas investigaciones existentes. Aun así, la evidencia sugiere que un ambiente familiar estresante genera serios problemas en el desarrollo de niños y adolescentes26.

A pesar de la ausencia relativa de estudios que examinan la relación entre la violencia psicológica y la insatisfacción con la imagen corporal en adolescentes, las investigaciones existentes muestran un vínculo entre la violencia infantil y los problemas de imagen corporal en la edad adulta26. La violencia en la infancia tiene consecuencias negativas y puede conducir a la aparición de psicopatologías en la edad adulta. La violencia psicológica se ha asociado con la autocrítica, la insatisfacción con la imagen corporal, la depresión y la baja autoestima entre los adultos5.

Por lo tanto, es importante contar con un entorno familiar seguro y acogedor para desarrollar una imagen corporal saludable en las personas, especialmente en el caso de los adolescentes. El cuerpo no es simplemente una máquina biológica, sino un cuerpo que comprende una historia de experiencias relacionales que ayudarán al desarrollo y la capacidad de un individuo para enfrentar situaciones estresantes. También es un medio para regular los afectos o resolver problemas de naturaleza relacional/personal27. Eubanks et al.4, en su estudio de 38 estudiantes universitarios, observaron que las víctimas de abuso físico y psicológico sentían que sus padres los amaban menos, les brindaban menos apoyo y figuraban como un modelo negativo en sus vidas. Esto demuestra una vez más cómo la existencia de violencia física o psicológica dentro de la familia puede afectar negativamente las vidas de las personas involucradas. Desde esta perspectiva, las relaciones saludables que los adolescentes disfrutan con otros miembros de la familia son potencialmente decisivas para conducir al desarrollo adecuado y las buenas relaciones sociales27.

Este estudio tiene ciertas limitaciones: la primera se refiere al diseño de la muestra, que se basó en una sección transversal, que no puede inferir la temporalidad de las asociaciones descritas. La segunda limitación se refiere al tipo de muestra. El presente estudio utilizó una muestra de conveniencia de individuos inscritos en el Programa de Asistencia Familiar, con características socioeconómicas similares. Otra limitación a considerar se refiere a las variables que pueden estar involucradas en la relación entre violencia e insatisfacción con la imagen corporal, que no se abordaron aquí y que pueden generar problemas de imagen corporal, tales como: vergüenza, autocrítica, cambios en humor, perfeccionismo, pubertad, auto-objetivo, identificación de roles de género, sexualidad, ansiedad y otras experiencias que son mediadores potenciales en la relación entre el maltrato infantil y los problemas de imagen corporal5. Además, dado que algunos niños maltratados no desarrollan graves consecuencias psicológicas u otros problemas de salud, es una tarea importante para el futuro identificar los factores que protegen a estos niños de las consecuencias negativas del abuso. Desde este punto de vista, es importante que otras investigaciones investiguen la relación entre violencia familiar e imagen corporal, desarrollen estudios longitudinales y consideren otros aspectos, como los mecanismos de compensación, los factores psicológicos y la percepción de las relaciones familiares que, cuando son favorables, ayudan a superar el trauma.


CONCLUSION

A pesar de las limitaciones, este fue el primer estudio sobre la relación entre la violencia física y psicológica y la insatisfacción con la imagen corporal en adolescentes brasileños. Sobre la base de los resultados de este estudio, se puede suponer que la violencia psicológica está relacionada con la insatisfacción con la imagen corporal en las adolescentes. Este conocimiento puede ayudar a sustentar las estrategias que permiten a los adolescentes y sus padres comprender los efectos perjudiciales que un entorno familiar desfavorable puede tener en el crecimiento y desarrollo de un adolescente. También debe quedar claro para la sociedad que la violencia, aceptada culturalmente como parte del proceso educativo, puede tener consecuencias negativas para la formación de la imagen corporal.


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