Revista Adolescência e Saúde

Revista Oficial do Núcleo de Estudos da Saúde do Adolescente / UERJ

NESA Publicação oficial
ISSN: 2177-5281 (Online)

Vol. 16 nº 2 - Abr/Jun - 2019

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Páginas 56 a 63


Consumo de alimentos ultraprocesados por los adolescentes

Consumption of ultra-processed foods by adolescents

Consumo de alimentos ultraprocessados por adolescentes

Autores: Julieny da Cruz Santos1; Deise Mainara Almeida de Carvalho2; Lucinéia de Pinho3

1. Curso de Graduación en Nutrición. Facultad de Salud Ibituruna - FASI. Montes Claros, MG, Brasil
2. Curso de Graduación en Nutrición. Facultad de Salud Ibituruna - FASI. Montes Claros, MG, Brasil
3. Doctora en Ciencias de la Salud. Profesora del Curso de Nutrición. Facultad de Salud Ibituruna - FASI. Montes Claros, MG, Brasil

Correspondência:
Julieny da Cruz Santos
Faculdade de Saúde Ibituruna (FASI) - Curso de Nutrição
Av. Profa. Aida Mainartina Paraiso, no 99 - Ibituruna
Montes Claros - MG, Brasil. CEP: 39408-007
(dacruzjulieny@gmail.com)

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Como citar este artículo

Palabra Clave: Adolescente; Alimentos Industrializados; Consumo de Alimentos.
Keywords: Adolescent; Food consumption; Industrialized Foods.
Descritores: Adolescente; Alimentos Industrializados; Consumo de Alimentos.

Resumen:
OBJETIVO: Evaluar el consumo de Alimentos Ultraprocesados (AUP) por adolescentes de la red municipal de enseñanza de Montes Claros - MG.
MATERIALES Y MÉTODOS: Se trata de un estudio transversal, realizado en 2017, con adolescentes matriculados del 6° al 9° año, con edad media de 13,00 ±1,34 años. Fueron utilizados dos tipos de cuestionarios: i) un cuestionario estructurado y auto-aplicable conteniendo las variables demográficas (sexo, franja etaria y serie escolar), y ii) el Cuestionario de Frecuencia Alimenticia (QFA) utilizado para evaluar la frecuencia del consumo diario de Alimentos Ultraprocesados.
RESULTADOS: Se observó que los alimentos embutidos, bebidas y golosinas fueron consumidos diariamente por 11,2%, 12,5% y 33,7%, respectivamente. Casi la mitad de los alumnos (44,2%) no habían consumido salados de paquete en la semana anterior al estudio. Fueron encontradas altas proporciones del consumo de alimentos ultraprocesados (61,2%), de entre estos, los más consumidos fueron golosinas, seguido por bebidas, embutidos y salados de paquete (48,0%, 23,5%, 19,0% y 13,07%, respectivamente). El consumo regular de golosinas y salados de paquete fueron asociados significativamente al sexo, siendo más prevalente en el femenino (P<0,001). La prevalencia del consumo regular de AUP también fue mayor entre el sexo femenino (p=0,002). En relación al consumo regular según la franja etaria, mayores prevalencias fueron observadas en adolescentes con edad entre 13-14 años (p=0,041).
CONCLUSIÓN: Este estudio deja en evidencia altas prevalencias de consumo de alimentos ultraprocesados entre adolescentes. Siendo así, es necesaria la concientización de los adolescentes sobre las consecuencias del consumo excesivo de esos alimentos a través de acciones de promoción de alimentación saludable en el ambiente escolar.

Abstract:
OBJECTIVE: Evaluate the consumption of ultra-processed foods (UPF) by adolescents of the municipal school network of Montes Claros - MG.
MATERIALS AND METHODS: This is a cross-sectional study, carried out in 2017, with adolescents enrolled in grades 6 through 9, with a mean age of 13.00 ± 1.34 years. Two questionnaires were used: i) a structured and self-administered questionnaire containing the demographic variables (gender, age group and school series) and ii) the Food Frequency Questionnaire (QFA), used to evaluate the frequency of daily consumption of Ultra-processed Foods.
RESULTS: It was observed that the soft drinks, sausages and snacks in packages were consumed daily by 11.2%, 12.5% and 33.7%, respectively. Almost half of the students (44.2%) had not consumed snacks in packages in the week prior to the study. There were high proportions of the consumption of ultra-processed foods (61.2%), among them, the most consumed were sweets, followed by soft drinks, sausages and packaged snacks (48.0%, 23.5%, 19.0% and 13.07%, respectively). Regular consumption of packaged snacks and snacks were significantly associated with sex, being more prevalent in females (P <0.001). The prevalence of regular UPF consumption was also higher among females (p = 0.002). Regarding regular consumption according to age group, higher prevalences were observed in adolescents aged 13-14 years (p = 0.041).
CONCLUSION: This study evidenced high prevalence of ultra-processed foods among adolescents. Thus, it is necessary to raise the awareness adolescents about the consequences of excessive consumption these foods, through actions to promote healthy eating in school environment.

Resumo:
OBJETIVO: Avaliar o consumo de Alimentos UltraProcessados (AUP) por adolescentes da rede municipal de ensino de Montes Claros - MG.
MATERIAIS E MÉTODOS: Trata-se de um estudo transversal, realizado em 2017, com adolescentes matriculados do 6º ao 9º ano, com idade média de 13,00 ±1,34 anos. Foram utilizados dois tipos de questionários: i) um questionário estruturado e autoaplicável contendo as variáveis demográficas (sexo, faixa etária e série escolar), e ii) o Questionário de Frequência Alimentar (QFA) utilizado para avaliar a frequência do consumo diário de Alimentos Ultraprocessados.
RESULTADOS: Observou-se que os alimentos embutidos, refrigerantes e guloseimas foram consumidos diariamente por 11,2%,12,5% e 33,7%, respectivamente. Quase metade dos alunos (44,2%) não haviam consumido salgados de pacote na semana anterior ao estudo. Foram encontradas altas proporções do consumo de alimentos ultraprocessados (61,2%), dentre estes, os mais consumidos foram guloseimas, seguido por refrigerantes, embutidos e salgadinhos de pacote (48,0%, 23,5%, 19,0% e 13,07%, respectivamente). O consumo regular de guloseimas e salgadinhos de pacote foram associados significativamente ao sexo, sendo mais prevalente no feminino (P<0,001). A prevalência do consumo regular de AUP também foi maior entre o sexo feminino (p=0,002). Em relação ao consumo regular segundo a faixa etária, maiores prevalências foram observadas em adolescentes com idade entre 13-14 anos (p=0,041).
CONCLUSÃO: Este estudo evidenciou altas prevalências do consumo de alimentos ultraprocessados entre adolescentes. Sendo assim, é necessário a conscientização dos adolescentes sobre as consequências do consumo excessivo desses alimentos, através de ações de promoção da alimentação saudável no ambiente escolar.

INTRODUCCION

Las transformaciones sociales y económicas desde el surgimiento de la globalización y la industrialización provocaron cambios en el consumo de alimentos. En Brasil, la preocupación se centró principalmente en la deficiencia de energía y la deficiencia nutricional, pero en los últimos años ha recurrido al sobrepeso, la obesidad y, en consecuencia, a las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT).1 La ingestión de alimentos in natura o mínimamente procesados se tornó reducida, mientras que las comidas de estilo fast food, bebidas, dulces y salados ricos en azúcares, grasas y conservantes pasaron a componer la alimentación de la población2.

Según la Organización Mundial de la Salud - OMS (1995), la adolescencia marca la transición de la infancia a la edad adulta, que va de los 10 a los 19 años3. Es un período caracterizado por modificaciones físicas intensas de la pubertad, transformaciones cognitivas y psicosociales y termina con la inserción en la sociedad adulta4. Es durante este período que se consolidan los hábitos alimenticios, donde ocurren cambios en el consumo de alimentos debido a los cambios fisiológicos y la influencia que el entorno social tiene en los adolescentes5.

Entre los jóvenes, los hábitos alimentarios inadecuados se caracterizan por el consumo excesivo de azúcares, grasas, conservantes y sodio de los productos ultraprocesados, asociados con un bajo consumo de frutas y verduras, favoreciendo el aumento de peso y el inicio de la enfermedad6. Los adolescentes también son más susceptibles a la influencia de los medios que imponen la delgadez como estándares de belleza, lo que resulta en un consumo negativo de alimentos. Para mantenerse dentro de los estándares, omiten comidas importantes como el desayuno o la cena, lo que resulta en un bajo consumo de energía y nutrientes7. Por lo tanto, representan un grupo de vulnerabilidad nutricional, ya que tienen sus altas necesidades energéticas, y sus hábitos alimenticios, estilo de vida y factores ambientales los hacen más susceptibles a la NCD8.

Los factores socioeconómicos, como la educación de los padres y el ingreso familiar, están relacionados con el consumo de alimentos de los adolescentes. Aquellos con mejores condiciones económicas tienen más acceso a los alimentos con bajo valor nutricional y alta densidad calórica, mientras que en las familias de bajos ingresos el consumo y la cantidad de estos alimentos es mayor9.

Una dieta inadecuada es uno de los marcadores de riesgo más relevantes asociados con la epidemia actual de enfermedades crónicas no transmisibles, que constituyen la principal causa de mortalidad en Brasil10.

De acuerdo con la complejidad de los factores socioeconómicos y culturales de los hábitos alimenticios de los adolescentes, es necesario ampliar las acciones de política pública que pueden intervenir en los determinantes de estos factores. Desde esta perspectiva, para conocer el perfil de consumo de los adolescentes y subsidiar acciones para implementar y/o reformular como medida de la promoción de salud de este grupo de población, este estudio tuvo como objetivo evaluar el consumo de alimentos ultraprocesados entre adolescentes del 6º al 9º grado del sistema escolar público de Montes Claros - MG.


MATERIAIS E MÉTODOS

Este estudio es parte del proyecto de investigación titulado "La salud en la escuela". Este es un estudio cuantitativo, descriptivo y transversal, realizado con adolescentes de ambos sexos, inscrito en los últimos cuatro grados de la escuela primaria en escuelas públicas en Montes Claros - MG. Montes Claros es una ciudad de tamaño mediano, ubicada al norte del estado de Minas Gerais, Brasil, y representa el principal centro urbano de la región. Según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) de 2018, la población estimada para el año 2017 fue de alrededor de 402,027 habitantes. Montes Claros tiene 33 escuelas públicas municipales en el área urbana para la escuela primaria II, con aproximadamente 4,231 estudiantes inscritos en 2017.

Para calcular la muestra, se consideraron los siguientes parámetros: prevalencia de eventos del 50%, nivel de confianza del 95% y error estándar del 5%. Se adoptó la corrección del efecto de diseño (Deff = 2.0) y también se estableció un aumento del 20% para compensar la posible ausencia de respuestas y pérdidas. Se estimó la participación de al menos 750 adolescentes.

Los criterios de inclusión para adolescentes fueron aquellos que se inscribieron regularmente en los grados 6º a 9º de la escuela primaria, y la firma del formulario de consentimiento informado, que muestra el consentimiento de los estudiantes y sus padres/tutores para que los estudiantes participen en la investigación. Se excluyeron del estudio los estudiantes que no estaban presentes en el momento de la recopilación de datos, las mujeres embarazadas y aquellas con enfermedades crónicas debilitantes, como anemia crónica, insuficiencia cardíaca, asma grave, pacientes con síndromes genéticos e hipotiroidismo, o aquellos con corticosteroides crónicos.

Antes de comenzar la investigación, se realizó un estudio piloto con adolescentes de ambos sexos para mejorar los instrumentos y procedimientos metodológicos. La recolección de datos se llevó a cabo en 2017 dentro de las escuelas durante el día de clase. Un equipo de académicos de salud capacitados, alineados con la metodología, realizó el procedimiento. Inicialmente, se informó a los adolescentes sobre el estudio y se les preguntó verbalmente sobre su consentimiento para participar en la investigación. Aquellos que aceptaron participar recibieron un "formulario de consentimiento" para que lo completen sus padres o tutores y un "formulario de consentimiento" para que lo complete el propio estudiante.

Uno de los instrumentos utilizados en este estudio fue un cuestionario estructurado auto-administrado que contiene variables demográficas: género, edad y grado. Además del Cuestionario de frecuencia de alimentos (FFQ), se utiliza para evaluar la frecuencia de consumo diario de al menos un grupo de alimentos ultraprocesados (UPA). La variable se investigó en base a la pregunta: "En los últimos 7 días, ¿cuántos días comiste ...?" Para cada uno de los siguientes alimentos/grupos de alimentos: golosinas, refrescos, salchichas (hamburguesa, salchicha, boloñesa, salame), jamón, papitas o salchichas), y chips de paquetes. La ingesta diaria de al menos un grupo de UPA se determinó por la respuesta afirmativa al consumo de al menos uno de los grupos en los siete días de la semana investigada.

En primer lugar, se calcularon las frecuencias de ingesta de alimentos de alimentos ultraprocesados en la última semana. Luego, se obtuvieron las tasas de prevalencia del consumo regular, así como sus respectivos intervalos de confianza del 95% (IC del 95%). La prueba de chi-cuadrado se utilizó para evaluar las posibles diferencias entre las categorías de exposición. Para todos los análisis, se consideró un nivel de significación del 5%.

El tratamiento estadístico de la información recopilada se realizó utilizando el Statistical Package for the Social Sciences (SPSS), versión 20.0. Para la caracterización de la muestra, se utilizó el análisis estadístico descriptivo de las frecuencias (n) simple y el porcentaje (%). Esta investigación cumplió con los preceptos éticos establecidos por la Resolución no. 466/2012 y fue aprobado por el Comité de Ética en Investigación con Seres Humanos de la Universidad Estatal de Montes Claros (CEP), bajo el número de protocolo 1.908.982.


RESULTADOS

El estudio incluyó a 1475 adolescentes con una edad promedio de 13.00 ± 1.34 años, 50.1% (n = 739) mujeres y 49.9% (n = 736) hombres. La mayoría de los encuestados se inscribieron en el 7º grado de enseñanza fundamental (Tabla 1).




La Tabla 2 muestra la distribución de la frecuencia semanal del consumo de alimentos ultraprocesados entre los adolescentes evaluados. El 77% de los estudiantes consumían semanalmente carnes frías y refrescos, donde el 33.7% y el 12.5% consumían diariamente dulces y refrescos, respectivamente. También se observó que casi la mitad de los estudiantes (44.2%) no habían comido bocadillos salados en la semana anterior al estudio.




La Figura 1 revela que se encontraron altas proporciones de consumo de alimentos ultraprocesados entre los adolescentes en los siete días previos al estudio (61.2%). Entre estos, los más consumidos fueron golosinas, seguidos de refrescos, salchichas y bocadillos (48%, 23.5%, 19% y 13%, respectivamente).


Figura 1. Porcentajes de frecuencia de consumo de alimentos ultraprocesados por adolescentes en escuelas municipales en Montes Claros-MG, 2017.



La Tabla 3 presenta el análisis de frecuencia del consumo regular de alimentos ultraprocesados según el género y el grupo de edad. El consumo regular de golosinas y bocadillos se asoció significativamente con el género, siendo más frecuente en las mujeres (P <0,001). La prevalencia del consumo regular de AUP también fue mayor entre las mujeres (p = 0,002). Con respecto al consumo regular según el grupo de edad, se observó una mayor prevalencia en adolescentes de 13 a 14 años (p = 0,041).




DISCUSION

La adolescencia promueve una mayor autonomía para tomar sus propias decisiones sobre el comportamiento alimentario y puede influir negativamente en el estilo de vida. La vida social se vuelve más importante, interfiriendo con la formación de hábitos alimenticios y, por lo tanto, los cambios de comportamiento tienden a ocurrir en esta etapa11. Tales modificaciones están relacionadas con la alta ingesta de productos procesados y la disminución del consumo de alimentos frescos. Actualmente, hay un aumento acelerado de estos cambios en el comportamiento de los alimentos en los países subdesarrollados, que experimentan cambios económicos, sociales y tecnológicos, lo que resulta en un mayor poder de compra, lo que facilita el acceso a alimentos ultraprocesados12,2.

Estudios de Monteiro et al. en 19 países, el 26,4% de la energía dietética total de los participantes provino de alimentos procesados. En Portugal e Italia, la disponibilidad promedio en los hogares de alimentos ultraprocesados fue de 10.2% y 13.4%, respectivamente; En Alemania el 46,2% y Reino Unido presentaron índice del 50,4%. Este mismo estudio reveló una asociación en la disponibilidad de alimentos ultraprocesados y la obesidad entre los adultos13. En Brasil, en un estudio de Louzada et al., las personas con alto consumo de alimentos ultraprocesados tuvieron un índice de masa corporal significativamente mayor y tenían más probabilidades de desarrollar obesidad en comparación con las personas con bajo consumo14.

El presente estudio reveló un alto consumo de al menos un alimento del grupo AUP. Costa et al. investigaron la ingesta regular de cuatro grupos de UPA salados entre los adolescentes. La ingesta diaria de al menos un grupo de UPA fue reportada por casi el 40% de los estudiantes, y el porcentaje más alto se observó entre las mujeres (51.3%) 15. Otro estudio realizado con adultos de Pelotas por Gigante et al. mostraron que la ingesta de alimentos ultraprocesados contribuyó con más del 50% del total de calorías consumidas por los participantes, con una mayor prevalencia entre las mujeres16.

El patrón de comer dulces estuvo marcado por un alto consumo, que lo caracteriza como un factor poco saludable de los alimentos. Correa et al. identificaron un patrón de alimentación similar entre los adolescentes, con un 41,3% de consumo de golosinas en cinco días o más a la semana, donde el 35,1% y el 33,2% de los participantes consumieron galletas y sodas, respectivamente17. Hábitos alimenticios inadecuados entre los adolescentes puede estar relacionado con la frecuencia con la que comen comidas fuera de casa, omiten comidas o las reemplazan con preparaciones industrializadas de fácil acceso, como la comida rápida5.

Messias et al. evaluaron el consumo de alimentos ultraprocesados por parte de estudiantes de escuelas públicas y encontraron altos niveles de productos con alto contenido de azúcar y sodio. Entre los alimentos procesados con alto contenido de sodio más citados por ambos sexos se encuentran las salchichas y la pizza (1,117.3 mg en promedio y 736,7762 mg, respectivamente). Las personas con alto contenido de azúcares son chocolate en polvo y galletas rellenas con 77.39g y 40.62g, respectivamente18. Las dietas inadecuadas y la inactividad física están asociadas con la aparición de enfermedades como la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, la hipertensión y el cáncer. Este es un factor alarmante si se considera que la adolescencia es una fase importante de crecimiento y desarrollo16.

Aunque se encuentran similitudes con el patrón dietético informado por otros autores, la comparación del presente estudio con los otros debe realizarse con cuidado debido a las diferencias en las características de la población estudiada y los instrumentos utilizados para evaluar el patrón dietético. Este estudio tiene limitaciones derivadas del registro dietético, como la subestimación de la ingesta de alimentos y/o la modificación del consumo habitual en los días anteriores a la investigación.

El presente estudio contribuye a otros hallazgos en la literatura y sus resultados reflejan la necesidad de monitorear el consumo de alimentos ultraprocesados y refuerzan la necesidad de acciones de políticas públicas orientadas a la alimentación y la nutrición que enfaticen la reducción en el consumo de AUP.


CONCLUSION

Este estudio mostró una alta prevalencia del consumo regular de alimentos ultraprocesados en adolescentes inscritos en la escuela pública de Montes Claros. Entre los alimentos ultraprocesados analizados destacan las golosinas con mayor consumo semanal. La mayor prevalencia del consumo regular de UAP se encontró entre las adolescentes de 13 a 14 años de edad. Teniendo en cuenta este escenario, es necesario que los adolescentes tomen conciencia de las consecuencias del consumo excesivo de alimentos ultraprocesados a través de acciones para promover una alimentación saludable en el entorno escolar. Tales estrategias son esenciales para evitar que la ingesta de alimentos poco saludables continúe hasta la edad adulta y, en consecuencia, a las enfermedades crónicas no transmisibles.


NOTA

Fuente de financiamiento: Programa de Iniciación Científica Voluntaria (ICV) de la Universidad Estatal de Montes Claros (Unimontes), Programa Institucional de Becas de Iniciación Científica para la Educación Médica - PIBIC/EM, Consejo Nacional para el Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq). Programa de Iniciación Científica con Beca (PROIC BOLSA) de la Escuela de Salud Ibituruna (FASI).


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